Avanzan las negociaciones para resolución sobre Siria en la ONU
Las negociaciones para adoptar una nueva resolución sobre las armas químicas en Siria en el Consejo de Seguridad de la ONU están avanzando, aunque por el momento no hubo un acuerdo, reveló hoy un portavoz de la Casa Blanca en Washington.
"Se lograron buenos avances y esperamos que se pueda resolver pronto y el proceso se encamine rápidamente", aseguró el vocero, que dijo que no está claro cuándo podrá votarse la resolución.
Previamente, el ministro de Exteriores francés, Laurent Fabius, manifestó ante la prensa en Nueva York que las deliberaciones avanzan como París se había imaginado.
Los representantes de las cinco potencias con derecho a veto en el Consejo de Seguridad -Francia, Estados Unidos, Rusia, Reino Unido y China- negocian desde hace más de una semana una nueva resolución sobre Siria para regular el acceso y la destrucción de las armas químicas en ese país.
También se está hablando sobre la posibilidad de incluir la amenaza de medidas punitivas que contempla el capítulo VII de la Carta de la ONU, indicó Fabius.
Francia, Reino Unido y Estados Unidos quieren amenazar con ello al régimen del presidente Bashar al Assad si ofrece resistencia a la destrucción de sus existencias de gas venenoso. Rusia y China se opusieron a incluir sanciones contra Siria en el pasado.
Los diplomáticos occidentales se habían mostrado optimistas y algunos hablaron incluso de un acuerdo. Según dijeron, podría alcanzarse un acuerdo de compromiso sobre una resolución en la que se contemplen las sanciones, pero sin una mención directa al capítulo VII. La resolución podría ser votada este viernes, indicaron.
En tanto, el presidente de la Coalición Nacional Siria, Ahmed al Yarba, viajará de inmediato de Nueva York, donde se encuentra para la Asamblea General de la ONU, a Siria, para poner fin a las disputas entre las brigadas islamistas, informó la televisión Al Arabiya.
"No queremos combatir a esos grupos, sino integrarlos", dijo Bassam Ishak, un líder de la Coalición, a la emisora.
Ishak acusó a los islamistas de caer en la trampa del régimen de Al Assad, que desde el inicio del levantamiento intenta azuzar el extremismo y desatar luchas internas entre los diversos grupos opositores.
Las 13 brigadas que se encuentran sobre todo activas en la provincia de Alepo negaron el miércoles la legitimidad de la Coalición para representar a la oposición y negociar con el régimen en su nombre.
Entre las brigadas que se niegan a seguir a la Coalición se encuentra el radical Frente al Nusra. Los combatientes del Estado Islámico en Irak y Siria (ISIS), cercano a Al Qaeda, no se encuentran entre ellas.
Por su parte, Rusia está dispuesta a enviar observadores sobre el terreno a Siria, donde podrían asumir una función de control durante la destrucción de armas químicas en el país.
"Rusia puede ayudar, por ejemplo, a asegurar los arsenales de agentes químicos de combate", dijo el viceministro de Exteriores, Serguei Riabkov, citado por la agencia de noticias Interfax, sin dar detalles.
Una intervención de ese tipo dependería sin embargo de la situación general en Siria. "El proceso será muy complicado", dijo Riabkov en el marco de una exposición de armas en Nishni Tagil, en los Urales.
El viceministro saludó el regreso de los inspectores de la ONU a Siria. "Esperamos un fallo equilibrado".
Los inspectores de armas químicas de Naciones Unidas regresaron ayer miércoles a Siria para continuar sus investigaciones sobre el terreno. En su primera visita, constataron el uso de gas sarín el 21 de agosto en varios pueblos de los alrededores de Damasco. Ahora investigarán otros tres casos en los que se sospecha que se usaron sustancias químicas en la guerra civil.