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Egipto por el camino de Siria: las voces que invocan una "guerra civil"

La posibilidad de que los egipcios se enfrenten en una guerra fratricida es mencionada o descartada por líderes mundiales, pero está en la agenda.

"No hablen de sogas en casa del ahorcado" es una frase que, desconocemos, sea conocida en Egipto. Pero en ese lugar y, precisametne, en la plaza Tahrir, epicentro de la violencia política egipcia, de lo que se habla es de la posibilidad de que se inicie una guerra civil entre hermanos en el país en el que su presidente Mursi fue destituido y sustituido por un plan armado por el Ejército.

"Siria ya está inmersa en una guerra civil, y por triste que parezca, Egipto se encamina en esa dirección. Me gustaría que el pueblo egipcio pudiera evitar ese destino", dijo Vladimir Putin, citado por la agencia rusa Ria Novosti. Son las primeras declaraciones públicas de Putin, quien llegó hoy en visita de trabajo a la república centroasiática de Kazajistán, sobre la grave crisis política que golpea al país árabe.

A diferencia del líder ruso, el exprimer ministro británico Tony Blair, y enviado del Cuarteto para Medio Oriente, defendió el golpe de Estado y consideró que la medida está encaminada a evitar el "caos" en el país. En un artículo que publica hoy el dominical The Observer, Blair escribe que a pesar de ser un defensor de la democracia, considera que el expresidente egipcio fracasó a la hora de afrontar durante su primer año en el cargo el reto de cumplir con un gobierno "eficaz".

Por su parte, el gobierno iraní descartó que el derrocamiento de Mursi constituya "una derrota para el islamismo", según afirmó hoy en Teherán el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghji. "Los acontecimientos en Egipto no se pueden calificar como una derrota del despertar islámico ni del islamismo", dijo Araghji. Irán había definido la primavera árabe como un "despertar del Islam" y la islamización de todo el mundo árabe según el modelo iraní.

Mientras tanto, el presidente interino egipcio, Adly Mansur, sigue sin nombrar a un primer ministro para encabezar el gobierno, mientras el pulso en las calles entre detractores y adherentes al depuesto mandatario Mohamed Mursi mantiene la tensión en el país árabe. "El presidente interino se reunió hoy con El-Baradei pero hasta el momento no hay ningún nombramiento oficial", aseguró anoche ante la prensa Ahmad al-Mouslimani, asesor de Mansur, quien no obstante insistió en que la elección del premio Nobel de la paz "es la elección mas lógica".

El jeque de Al Azhar, la institución más prestigiosa del islam suní, Ahmed al Tayeb, instó hoy a los egipcios a alcanzar un acuerdo para la reconciliación nacional "antes de que el país caiga en la guerra civil".

En un mensaje a la nación, Al Tayeb pidió la liberación de todos los presos políticos, un calendario para volver a la democracia en menos de seis meses, la formación de un comité de reconciliación nacional y que se abra una investigación urgente sobre los sucesos de hoy ante la sede de la Guardia Presidencial.

Por su parte, la escritora y analista independiente Conchetta Dellavernia ve inevitable una guerra civil en Egipto, teniendo en cuenta los acontecimientos en el país tras la caída de Mohamed Mursi. Lo dice en la siguiente nota de Russia Today:

Pero otra voz, absolutamente opuesta a las que provienen desde Rusia, da cuenta de la posibilidad del conflicto interno en Egipto. Se trata de Shlomo Ben Ami, exministro de Asuntos Exteriores de Israel, ha analizado la situación actual de Oriente Medio en el Barcelona Tribuna. "Egipto -advirtió como se puede ver en este video (hacer clic)- puede acabar convirtiéndose en un segundo Pakistán".