A Bernanke no le gusta la austeridad
Bernanke argumentó que las restricciones fiscales a nivel federal, estatal y local le costaron a la economía 600.000 puestos de trabajo.
El presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Ben Bernanke, aseguró hoy que los masivos recortes en el gasto público están restringiendo la recuperación económica del país, además de indicar que el banco central continuará con su política de estímulo monetario.
Bernanke presentó hoy su informe semestral sobre política monetaria ante el comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes en Washington, en la que enfrentó las críticas de los republicanos.
Esta podría ser la última presentación ante el comité, advirtió su presidente, Jeb Hensarling, ya que el mandato de Bernanke culmina a fin de año.
Hensarling cuestionó a Bernanke y a la administración demócrata de Barack Obama, a los que responsabilizó por el lento crecimiento económico. La economía estadounidense creció a una tasa anual del 1,8 por ciento en el primer trimestre, más lento de lo previsto inicialmente, pero a un mejor ritmo que a fin de 2012, cuando se ubicó en el 0,4 por ciento.
Bernanke argumentó que las restricciones fiscales a nivel federal, estatal y local le costaron a la economía 600.000 puestos de trabajo, lo que representa un importante lastre al consumo, el crecimiento y el empleo.
Con la tasa de interés de referencia de la Fed en un margen cercano a cero, Bernanke insistió en que la única opción para promover la recuperación económica es continuar con la compra mensual de bonos por parte del gobierno por 85.000 millones de dólares.
Hensarling dijo, por su parte, que las "compras riesgosas y sin precedentes" de la Fed están generando una pesada carga a las futuras generaciones y obstaculizando el crecimiento económicos. El republicano apuntó que las medidas extraordinarias que se necesitaban para impulsar la economía tras la crisis de 2008 se volvieron habituales.
La política de la Fed tiene como objetivo forzar a los inversores a colocar su dinero en la economía privada en lugar de en bonos del gobierno, así como mantener la presión a la baja de las tasas de interés de largo plazo.
"Con el desempleo en un alto nivel y bajando gradualmente, así como con una inflación que está por debajo del objetivo a largo plazo (del comité de mercado abierto de la Fed), sería apropiado continuar con una política monetaria altamente flexible en el futuro inmediato", aseguró el jefe de la Fed.
En estos momentos, la Fed compra deuda pública y acciones hipotecarias por 85.000 millones de dólares al mes, en la tercera ronda del programa correspondiente para impulsar la coyuntura.
A mediados de junio, Bernanke presentó un primer calendario que contemplaba una reducción de estas prácticas en el transcurso del año y su cese a mediados de 2014.
Bernanke defendió la política de la Fed y aseguró que si la situación coyuntural se ajusta a las expectativas de la Reserva Federal, "a finales de este año" podrá comenzarse a reducir la compra de bonos.
Bernanke advirtió de todos modos que la economía continúa siendo "vulnerable" a "shocks" no anticipados, como un menor crecimiento económico mundial o una política de austeridad en Europa u otos países.
Con la tasa de interés de referencia de la Fed en un margen cercano a cero, Bernanke insistió en que la única opción para promover la recuperación económica es continuar con la compra mensual de bonos por parte del gobierno por 85.000 millones de dólares.
Hensarling dijo, por su parte, que las "compras riesgosas y sin precedentes" de la Fed están generando una pesada carga a las futuras generaciones y obstaculizando el crecimiento económicos. El republicano apuntó que las medidas extraordinarias que se necesitaban para impulsar la economía tras la crisis de 2008 se volvieron habituales.
La política de la Fed tiene como objetivo forzar a los inversores a colocar su dinero en la economía privada en lugar de en bonos del gobierno, así como mantener la presión a la baja de las tasas de interés de largo plazo.
"Con el desempleo en un alto nivel y bajando gradualmente, así como con una inflación que está por debajo del objetivo a largo plazo (del comité de mercado abierto de la Fed), sería apropiado continuar con una política monetaria altamente flexible en el futuro inmediato", aseguró el jefe de la Fed.
En estos momentos, la Fed compra deuda pública y acciones hipotecarias por 85.000 millones de dólares al mes, en la tercera ronda del programa correspondiente para impulsar la coyuntura.
A mediados de junio, Bernanke presentó un primer calendario que contemplaba una reducción de estas prácticas en el transcurso del año y su cese a mediados de 2014.
Bernanke defendió la política de la Fed y aseguró que si la situación coyuntural se ajusta a las expectativas de la Reserva Federal, "a finales de este año" podrá comenzarse a reducir la compra de bonos.
Bernanke advirtió de todos modos que la economía continúa siendo "vulnerable" a "shocks" no anticipados, como un menor crecimiento económico mundial o una política de austeridad en Europa u otos países.

