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Brasil: dólar fluctúa con "impuesto cero" a operaciones extranjeras

Al final de la jornada, la moneda norteamericana cerró virtualmente estable, con un aumento marginal del 0,09 por ciento, cotizada a 2,1310 reales.

La cotización del dólar en Brasil registró hoy fuertes fluctuaciones al entrar en vigor la medida adoptada por el gobierno de Dilma Rousseff que suprime el Impuesto a Operaciones Financieras (IOF) para inversores extranjeros que aplican en títulos de renta fija.

La nueva medida, que redujo de seis a cero por ciento el IOF para capital extranjero a plazo fijo, fue interpretada por analistas como destinada a frenar el alza del dólar respecto a la moneda local, lo que fue rechazado en forma rotunda por la mandataria y su ministro de Hacienda, Guido Mantega.

La divisa estadounidense abrió la jornada de hoy con una fuerte caída del 1,97 por ciento respecto a la cotización del martes, cuando cerró con una valorización de 0,48 por ciento, cotizado a 2,1460 reales.

Tras oscilar entre los 2,0940 y 2,0990 reales, inició una curva ascendente y a primera hora de la tarde de hoy llegó a una cotización máxima de 2,1500 reales, lo que llevó el Banco Central a subastar papeles cambiarios con vencimiento futuro.

Al final de la jornada, la moneda norteamericana cerró virtualmente estable, con un aumento marginal del 0,09 por ciento, cotizada a 2,1310 reales.

Pese a las fluctuaciones ocurridas en el primer día de entrada en vigor de la nueva medida, el ministro brasileño de Hacienda dijo que ambas situaciones no están relacionadas, y negó que el gobierno haya adoptado la medida para contener al dólar.

"La medida es a largo plazo y no para tener efecto inmediato", dijo Mantega, quien resaltó que con la medida el gobierno pretende "dejar libre (el flujo de capital) para aplicaciones en renta fija como títulos del gobierno brasileño", explicó.

El impuesto había sido prácticamente duplicado en 2010, cuando comenzaron a registrarse notables ingresos de inversiones extranjeras y el gobierno se vio obligado a intervenir para limitarlos.

Rousseff se sumó a la negativa de Mantega y aseveró: "No usamos medidas para frenar el dólar".

La nueva medida entra en vigencia en el marco de una valorización generalizada del dólar en los mercados mundiales, y, paralelamente, en medio de una creciente preocupación en el gobierno brasileño por el aumento de la inflación en el país.

Según analistas de mercado consultados por el diario "Folha de Sao Paulo", la medida busca aliviar la presión que el alza del dólar ejerce sobre la inflación.

Esto también fue rechazado por Mantega. "No hay ninguna intención de hacer una política antiinflacionaria 'vía cambio'", afirmó.

Agregó que el gobierno no trabaja con topes para la tasa de cambio. "El cambio en Brasil es fluctuante. Lo que el gobierno intenta es cohibir excesos, porque la volatilidad no es buena para el mercado, importadores, exportadores e inversionistas", explicó.

Según el analista económico Roberto Padovani, de la corredora Votorantim, las oscilaciones del dólar hoy reflejaron tanto las dudas del mercado sobre el rumbo de la política cambiaria brasileña como la búsqueda de inversionistas por "puertos seguros", que los lleva a retirar dinero de países emergentes para aplicarlo en títulos del Tesoro estadounidense.

"Los inversionistas buscan protección y están saliendo de los emergentes, y ello contribuye a apreciar el dólar", dijo Padovani al canal televisivo GloboNews.