Últimos surcoreanos salen del parque industrial de Kaesong
Más de un mes después del cese de la producción en el parque industrial intercoreano de Kaesong, los últimos ciudadanos surcoreanos abandonaron hoy el complejo, informó el Ministerio de la Reunificación en Seúl.
Corea del Norte había bloqueado la vuelta de los últimos siete trabajadores desde el lunes después de que Pyongyang exigiera el pago de salarios e intereses estimados en unos 80 millones de dólares.
"Se alcanzó un acuerdo para liquidar los pagos pendientes con Corea del Norte que permitirá a los surcoreanos cruzar la frontera", había dicho antes un oficial del gobierno surcoreano citado por la agencia Yonhap.
Pyongyang decidió en abril retirar a sus 53.000 trabajadores del complejo que trabajaban para 123 empresas surcoreanas, en vista de las tensiones desatadas en la península. Seúl pidió a finales de la semana pasada a todos sus ciudadanos que abandonaran la zona, después de que el vecino del norte rechazara una oferta de diálogo.
Con la salida de los últimos surcoreanos, la zona económica especial intercoreana está por primera vez prácticamente desierta desde el inicio de su funcionamiento a finales de 2004. Pyongyang había amenazado en varias ocasiones con poner fin al proyecto económico común, considerado símbolo de la cooperación entre los dos países.
Corea del Sur pidió a Pyongyang que se restablezca la línea telefónica de comunicación militar entre los dos países, cortada por Corea del Norte en el marco de las tensiones, informó la portavoz ministerial en Seúl. Hasta ahora, Corea del Norte no ha respondido ni con un "sí ni con un no" a esa petición.
La situación en la península es extremadamente tensa desde el tercer test nuclear realizado por Pyongyang en febrero, que fue seguido de un endurecimiento de las sanciones internacionales en su contra. Pyongyang respondió a las sanciones de la ONU y a los ejercicios militares conjuntos entre Washington y Seúl declarando unilateralmente el fin del alto el fuego con su vecino del sur declarado en 1953 y declarándose en estado de guerra, al tiempo que amenazó con un ataque nuclear.

