Hollande dijo que Francia avanzará ante un ataque islamista
Francia y Alemania han tomado posiciones en el aeropuerto de Sévaré, localidad maliense situada a unos 13 kilómetros a la ciudad de Mopti, enclave que separa la región tomada por grupos islamistas radicales en el norte y la que aún controla el Gobierno maliense. El refuerzo de la presencia internacional en el centro del país magrebí coincide con la conquista por los rebeldes de Kona, a unos 60 kilómetros de Mopti y 600 de la capital, Bamako. Según la información adelantada por el diario francés Le Figaro, junto a militares franceses y alemanes, varios aviones han aterrizado en las últimas horas en el aeropuerto de Sévaré, según publica hoy diario El País de España.
Testigos citados por el semanario Jeune Afrique han revelado que aviones malienses y europeos han llegado al aeródromo con material y soldados. Fuentes militares de Malí y responsables políticos, en conversación con la agencia AFP, han añadido que el Ejército ha emprendido una contraofensiva para la reconquista de Kona con el apoyo de "países amigos", entre los que estaría Francia.
El embajador francés ante Naciones Unidas, Gerard Araud, informó tras la reunión del Consejo de Seguridad que el Gobierno de Malí había enviado una carta para solicitar la asistencia militar de Francia. Unas horas después, el presidente francés, François Hollande, manifestó que París intervendrá "en el marco de la ONU". "Estamos preparados", ha manifestado el líder socialista francés, "para frenar la ofensiva terrorista si continúa". Hollande recibirá el miércoles en la capital francesa al presidente del Gobierno interino maliense, Dioncunda Traoré.
París ha pedido a sus ciudadanos "cuya presencia no sea indispensable" en Malí que abandonen el país, según AFP.
Los miembros del Consejo "piden el despliegue rápido de la misión" AFISMA, según señala la declaración, que resalta la "preocupación" del organismo por los ataques y movimientos militares de grupos terroristas y extremistas en el norte de Malí, en particular la captura de Kona.
La caída de Kona, de unos 36.000 habitantes, es un paso más en el avance rebelde hacia el sur controlado todavía por el Ejército maliense, urgido a reforzar el control de Mopti, donde está acantonado un importante destacamento avanzado del Ejército maliense y donde se encuentra el principal aeropuerto del centro del país.
El grupo islamista radical Ansar Dine, con una fuerte presencia en el bando rebelde junto a los yihadistas de Muyao (Movimiento por la Unicidad de la Yihad en África del Oeste) y Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI), ha manifestado que la conquista de Kona es tan sólo "una advertencia para aquellos que quieren intervenir". Sanda Uld Bunama, miembro de Ansar Dine, ha manifestado en conversación telefónica con la agencia Efe, que la ofensiva sobre Kona "es solo el principio".
El Consejo de Seguridad de la ONU también se solicitó que los países ayuden a la solución de la crisis, especialmente respaldando a las fuerzas malíes, "a fin de reducir la amenaza que presentan las organizaciones terroristas y grupos asociados". El Consejo celebró la reunión de urgencia a petición de Francia. "Los terroristas han decidido marchar hacia el sur, y el Consejo de Seguridad ha hecho un llamamiento para que se les impida llegar a Bamako", según interpretó la declaración de este jueves para Efe una fuente diplomática de un país miembro del Consejo.
Tuaregs moderados y salafistas de Ansar Dine, con el apoyo en su ofensiva de los radicales de AQMI y tras varias semanas de ofensiva contra el Ejército maliense, proclamaron la independencia de una amplia región en el norte de Malí, a la que llaman Azawad, en mayo de 2012, con Tombuctú y Gao como principales bastiones y la sharía (ley islámica que aplican las corrientes del islam más rigoristas) como principal fuente de derecho.