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Dolor vs. silencio por la muerte de Oswaldo Payá

En América Latina, con excepción del presidente mexicano Felipe Calderón -quien inició su actividad del día pidiendo un minuto de silencio-, la norma hasta ahora ha sido una indiferencia por la muerte del activista cubano, que falleció ayer en un accidente de tránsito.  El ícono de Payá  resalta una vez más la soledad de la disidencia anticastrista en su lucha por poner fin al régimen de partido único instaurado hace más de 60 años en la isla caribeña. Repercusiones en la Unión Europea.
Foto: Reuters
Foto: Reuters

Esto sucede a pesar de que la democracia ha sido reinstaurada en toda la región en el transcurso de las últimas tres décadas luego de años de regímenes de excepción y dictadura. Pero la ideología sigue dictando la complacencia ante la flagrante violación en Cuba de derechos tan básicos como el de libre expresión, reunión y asociación.
 
Sin embargo, la muerte de Oswaldo Payá no pasó inadvertida en el resto del mundo y fue sentida por líderes estadounidenses y europeos como una pérdida para la causa de la libertad y la democracia.
 
La Unión Europea expresó su pésame a través de su alta representante para la Política Exterior, Catherine Ashton. El comunicado leído por su vocero expresa el "profundo pesar" de la funcionaria ante la noticia y recuerda que "Oswaldo Payá dedicó su vida a la causa de la democracia y de los derechos humanos en Cuba" y que "en 2002 fue galardonado por el Parlamento Europeo con el premio Sajarov por su trabajo en el proyecto Varela".
 
El presidente de la Eurocámara, el socialdemócrata alemán Martin Schulz, calificó la muerte de Payá como "una noticia triste para todos aquellos que creen y luchan por la libertad y la democracia en el mundo". Y Carl Bildt, ministro de Relaciones Exteriores de Suecia, calificó a Payá como un "campeón de la democracia en esa isla oprimida" y afirmó que su muerte "es una tragedia, una pérdida para el pueblo de Cuba, una pérdida para el mundo".
 
El secretario general del Partido Popular Europeo, Antonio López-Istúriz, dijo que la muerte de Payá es una "tragedia para su familia y todos los que dentro y fuera de Cuba han trabajado durante décadas para que la isla supere el régimen dictatorial y avance hacia la paz y la democracia para todos los cubanos".
 
El gobierno español pidió por su parte a La Habana el esclarecimiento de las circunstancias de la muerte de Payá. El titular del Ejecutivo, Mariano Rajoy, lamentó "profundamente" la desaparición del líder del Movimiento Cristiano Liberación y destacó también la "lucha por la libertad" que le valió el Premio Sajarov a los Derechos Humanos que otorga el Parlamento Europeo.