¿Y si gana Capriles?
*Desde Caracas, @ConteGabriel
1- Los motores de campaña de Henrique Capriles se han preocupado especialmente por generar una imagen de un futuro gobierno de su referente más vinculado a una socialdemocracia pragmática que a la derecha abierta y tajantemente diferente a la "revolución bolivariana".
2- A la hora de mirarse en espejos latinoamericanos, han dado dos señales fuertes, que le sirven a Capriles no sólo para buscar adhesiones hacia adentro de Venezuela, sino fuera del país: la construcción política que realizan unos 20 partidos chavistas a su alrededor la copiaron de la Concertación chilena. Mientras tanto, el propio Capriles se encarga de repetir una y mil veces que quiere un modelo económico como el de Brasil.
3- Aquí se detecta un problema: Rousseff se negó a recibir en audiencia a Capriles, que se tuvo que conformar con una visita a su vecino Juan Manuel Santos. Brasil junto a China, Irán y Bielorrusia son los grandes aliados económicos de la Venezuela chavista y a Capriles le tocará, en todo caso, inclusive ratificar algunos acuerdos vinculados al petróleo.
4- En cuanto a qué haría el chavismo con Capriles como presidente, las opiniones se dividen entre los que afirman que le harán imposible hacer pie en sus cruciales primeros 90 días y los que pronostican una implosión del chavismo en subsectores que se pelearan debido a la derrota.
5- El opositor habló el viernes con la prensa extranjera y se mostró optimista. Dicen en el Comando de Capriles: "Si es por los votos, los tenemos. Y las elecciones se ganan con votos". Tres cuestiones están en su libreta del primer día como presidente:
a) Sostener la columna vertebral de las políticas sociales de Chávez, las "misiones", que han permitido sacar de la pobreza a 2 millones de personas.
b) Desplazar fuerzas policiales para frenar la ola de delitos. Moisés Naim, ex ministro y ex director de Foreign Policy, sostiene que se debe a la falta de justicia y que no es una delincuencia que se mueva a partir de la exclusión social o la pobreza.
c) El retorno de los militares que hoy ocupan puestos clave de decisión política a los cuarteles.