Presenta:

El Consejo Europeo pidió una reunión para tratar la expulsión de los gitanos

El Organismo pidió hoy, en la Cumbre de jefes de Estado de la Unión Europea (UE), la realización de una reunión de ministros para encontrar una solución conjunta a la repatriación de gitanos desde Francia. Ayer, el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, declaró que "el problema de los gitanos no es especialmente francés", por lo que pidió que se trate en el seno de los 27.
Una gitana llega al aeropuerto de Sofía, expulsada de Francia. Foto: EFE
Una gitana llega al aeropuerto de Sofía, expulsada de Francia. Foto: EFE
Desde el Consejo Europeo se realizó la solicitud de una reunión para tratar el tema de la expulsión de gitanos en Francia, medida que recibió críticas generalizadas de todas partes del mundo.

La idea es "proponer acciones concretas para mejorar la  situación social y económica de los gitanos", dijo secretario  general del organismo, Thorbjorn Jagland, en la jornada de inicio  de la cumbre.

El programa de repatriación de gitanos impulsado por el gobierno de Nicolas Sarkozy recibió críticas de la UE, el Vaticano  y desde miembros de su propia administración, pero en las últimas  horas obtuvo el apoyo de otros mandatarios.

Hoy, desde Bruselas -donde se desarrolla la cumbre- el primer ministro checo, Petr Necas, afirmó que París tiene "el pleno  derecho de exigir que un ciudadano de la UE residente trabaje,  estudie o demuestre tener medios para sostenerse".

Necas también sostuvo que el bloque europeo no debe  "entrometerse en una disputa que en Francia tiene muchos aspectos  de disputa electoral", indicó la agencia de noticias alemana Dpa.

Ayer, el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, declaró  que "el problema de los gitanos no es especialmente francés", por  lo que pidió que se trate en el seno de los 27.

 En tanto que Bulgaria, uno de los principales destinos junto  a Rumania de los gitanos repatriados, dijo hoy que la polémica  suscribe a "un problema social, no político".

Asimismo, el primer ministro búlgaro, Boyko Borisov, dijo que  su país "no tiene un problemas con Francia y Francia no tiene un  problema con Bulgaria".

Desde enero fueron expulsados de Francia cerca de 8.000 ciudadanos búlgaros y rumanos de etnia romaní.