Miles de afganos protestan por el plan de quemar el Corán
La amenaza del pastor de una pequeña iglesia de quemar el Corán, despertó una feroz reacción en el mundo musulmán. Miles de personas enfurecidas salieron a las calles de Afganistán, amenazando atacar bases estadounidenses.
El pastor de una pequeña iglesia de Florida, que desató una condena internacional y protestas de musulmanes en todo el mundo, dijo el viernes que no planea quemar copias del Corán en el aniversario de los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos.
Pero el pastor Terry Jones pareció dejar abierta la posibilidad de cambiar de opinión si el sábado no se realiza una reunión prevista entre líderes musulmanes en Nueva York por el proyecto de construir un centro islámico y una mezquita cerca del lugar donde ocurrieron los ataques.
"Ahora tenemos planes de no hacerlo", dijo Jones, de Gainesville, Florida, al programa "Good Morning America", de la cadena ABC.
El pastor aseguró que un imán del estado le había prometido reunirse con el imán de Nueva York a cambio de cancelar la quema de las copias del Corán.
"Creemos que el imán va a mantener su palabra, lo que nos prometió ayer (...) Creemos que vamos, como dijo y prometió, a reunirnos con el imán mañana en Nueva York", agregó.
El imán Muhammad Musri, presidente de la Sociedad Islámica de Florida Central, indicó a ABC que él no había prometido trasladar la ubicación del centro islámico, sino que sólo había aceptado contactarse con los organizadores en Nueva York, planear una reunión y plantear el cambio de lugar.
"La reunión se llevará a cabo", dijo Musri a ABC. Pero agregó que Jones "exageró mis declaraciones (...) Yo le dije que estaba dispuesto a contactarme como imán con el imán en Nueva York, de musulmán a musulmán, y pedirle que programe una reunión", agregó.
La amenaza del pastor de la pequeña iglesia despertó una feroz reacción en el mundo musulmán. Miles de personas enfurecidas salieron el viernes a las calles de Afganistán, algunos amenazando atacar bases estadounidenses.
Uno de los manifestantes murió de un disparo fuera de una base de la OTAN dirigida por fuerzas alemanas en el noroeste de Afganistán, y la alianza dijo que estaba investigando el incidente.
Las protestas luego se extendieron hasta la capital, Kabul, y al menos a otras cuatro provincias.
El presidente estadounidense, Barack Obama, advirtió que el plan de Jones podría generar ataques suicidas de Al Qaeda y el secretario de Defensa, Robert Gates, llamó directamente a Jones el jueves para exhortarlo a que desistiera de su plan, dijo un portavoz del Pentágono.
El portavoz Geoff Morrell afirmó que Gates expresó en la breve conversación telefónica con Jones su "gran preocupación" porque la quema del Corán "pondría en riesgo la vida de nuestras tropas, especialmente en Irak y Afganistán".
Más temprano, varios líderes mundiales se habían unido a Obama en sus denuncias de los planes de Jones de quemar copias de las sagradas escrituras islámicas el sábado, cuando se cumplen nueve años de los ataques del 2001.
"Atacaremos las bases"
Tras las oraciones especiales del Eid al-Fitr que marcan el final del Ramadán, una multitud -estimada por un funcionario gubernamental en 10.000- se volcó a las calles desde las mezquitas en la provincia de Badakhshan, en el noreste de Afganistán, cantando esloganes anti estadounidenses.
Una persona murió de un disparo durante las protestas cuando la multitud atacó una base de la OTAN administrada por Alemania en Faizabad, dijo un portavoz del Gobierno provincial.
Las fuerzas de seguridad afganas llegaron a la escena para restaurar el orden y tres policías resultaron heridos por piedras lanzadas por la multitud, informó el portavoz.
En la región oriental de Nangahar, jefes tribales amenazaron con atacar bases de la OTAN cerca de la frontera con Pakistán si Jones seguía adelante con su plan.
"Si hacen eso, atacaremos las bases estadounidenses y cerraremos la carretera usada por los convoyes que suministran a los soldados", dijo a Reuters un clérigo llamado Zahidullah.
En mezquitas de la capital, los clérigos también calificaron el plan de peligroso. "Los musulmanes están preparados para sacrificar a sus hijos, padres y madres por el islam y el Corán", dijo un predicador ante los gritos de "Allahu Akbar" (Dios es el más grande).
Fuente: Reuters
El imán Muhammad Musri, presidente de la Sociedad Islámica de Florida Central, indicó a ABC que él no había prometido trasladar la ubicación del centro islámico, sino que sólo había aceptado contactarse con los organizadores en Nueva York, planear una reunión y plantear el cambio de lugar.
"La reunión se llevará a cabo", dijo Musri a ABC. Pero agregó que Jones "exageró mis declaraciones (...) Yo le dije que estaba dispuesto a contactarme como imán con el imán en Nueva York, de musulmán a musulmán, y pedirle que programe una reunión", agregó.
La amenaza del pastor de la pequeña iglesia despertó una feroz reacción en el mundo musulmán. Miles de personas enfurecidas salieron el viernes a las calles de Afganistán, algunos amenazando atacar bases estadounidenses.
Uno de los manifestantes murió de un disparo fuera de una base de la OTAN dirigida por fuerzas alemanas en el noroeste de Afganistán, y la alianza dijo que estaba investigando el incidente.
Las protestas luego se extendieron hasta la capital, Kabul, y al menos a otras cuatro provincias.
El presidente estadounidense, Barack Obama, advirtió que el plan de Jones podría generar ataques suicidas de Al Qaeda y el secretario de Defensa, Robert Gates, llamó directamente a Jones el jueves para exhortarlo a que desistiera de su plan, dijo un portavoz del Pentágono.
El portavoz Geoff Morrell afirmó que Gates expresó en la breve conversación telefónica con Jones su "gran preocupación" porque la quema del Corán "pondría en riesgo la vida de nuestras tropas, especialmente en Irak y Afganistán".
Más temprano, varios líderes mundiales se habían unido a Obama en sus denuncias de los planes de Jones de quemar copias de las sagradas escrituras islámicas el sábado, cuando se cumplen nueve años de los ataques del 2001.
"Atacaremos las bases"
Tras las oraciones especiales del Eid al-Fitr que marcan el final del Ramadán, una multitud -estimada por un funcionario gubernamental en 10.000- se volcó a las calles desde las mezquitas en la provincia de Badakhshan, en el noreste de Afganistán, cantando esloganes anti estadounidenses.
Una persona murió de un disparo durante las protestas cuando la multitud atacó una base de la OTAN administrada por Alemania en Faizabad, dijo un portavoz del Gobierno provincial.
Las fuerzas de seguridad afganas llegaron a la escena para restaurar el orden y tres policías resultaron heridos por piedras lanzadas por la multitud, informó el portavoz.
En la región oriental de Nangahar, jefes tribales amenazaron con atacar bases de la OTAN cerca de la frontera con Pakistán si Jones seguía adelante con su plan.
"Si hacen eso, atacaremos las bases estadounidenses y cerraremos la carretera usada por los convoyes que suministran a los soldados", dijo a Reuters un clérigo llamado Zahidullah.
En mezquitas de la capital, los clérigos también calificaron el plan de peligroso. "Los musulmanes están preparados para sacrificar a sus hijos, padres y madres por el islam y el Corán", dijo un predicador ante los gritos de "Allahu Akbar" (Dios es el más grande).
Fuente: Reuters

