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¿A qué le temés más: a la falta de dinero o de amor?

Un interesante estudio fue publicado en Alemania. Se lo llamó ''Los miedos de los alemanes'' y detectó un temor grande a la situación económica y la inestabilidad monetaria. A un posible mal trabajo de los políticos también le temen; pero ¿a quedarse sin pareja? Parece que no. Y a vos, ¿qué te parece?
El dinero, ¿todo lo puede? Foto: web
El dinero, ¿todo lo puede? Foto: web
Los alemanes tienen cada vez más miedo al futuro, a una situación económica mala, a catástrofes naturales , a acabar sus días siendo enfermos crónicos y a no poder valerse por sí mismos. También les causa temor que los políticos no puedan manejar las situaciones. Así se asevera en un estudio presentado esta semana: Die Ängste der Deutschen (los miedos de los alemanes).

Según este análisis –que se elabora anualmente desde 1991- la criminalidad o el incremento de extranjeros en la sociedad no atemoriza a los germanos. A pesar de la crisis económica, la angustia por la posibilidad de perder el puesto de trabajo bajó cuatro puntos, en relación con 2009, a 61 por ciento; el desempleo ocupa ahora el puesto 16, ya no el 6.

En cambio sí les preocupa el dinero. Un 70 por ciento de la población se preocupa por el aumento de precios y por la situación económica. “Una característica muy alemana”, opina Manfred Schmidt, politólogo de la Universidad de Heidelberg.


Dinero, dinero, dinero


“A todas luces, en la población alemana existe un profundo miedo en cuanto a la estabilidad económica y monetaria. Que para ellos sea un problema se entiende por el desarrollo de su historia”, explica Schmidt. Las severas crisis monetarias durante la República de Weimar y después de la Segunda Guerra Mundial nutren ese sentimiento.

Por otro lado, este año, las catástrofes naturales están más presentes en el catálogo de temores; un 64 por ciento de la población tiene miedo a inundaciones o a terremotos como el de Haití. Y a que la clase dirigente del país no pueda manejar las situaciones temen más del 50 por ciento de los habitantes del país.


Ya no hay diferencia entre las dos Alemanias


20 años después de la caída del Muro de Berlín, los habitantes del Este y los del Oeste se han acercado mucho, por lo menos en cuanto a la similitud de sus miedos: “la valoración del trabajo de los políticos es un buen ejemplo. Por mucho tiempo, a los de la antigua República Federal les preocupaba más el medio ambiente que a los Este.

Entretanto, esto ha cambiado. Se entiende porque, entre otras cosas, todos tienen desde hace 20 años el mismo panorama mediático, también en lo que atañe a debates políticos”, puntualiza el catedrático de Heidelberg. 


Quedarse sin amor no da miedo


Por último, el porcentaje más bajo de temor lo reservan los alemanes a las relaciones personales; a lo que menos temen es que su relación se rompa. Una paradoja, dicen los investigadores encargados, en una época en que el índice de divorcios se dispara. La pregunta de si finalizar una relación es causa de alegría o pena no era parte del estudio.


Fuente: Deutsche Welle, Alemania