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Presidentes y personajes: quién es cada uno de los mandatarios

Ninguno de los seis mandatarios que desde hoy estarán en Cuyo pasan desapercibido. Sus historias son impactantes y sus gestiones generan polémicas. Muchos están sometidos a un escaneo permanente de su vida privada. Quiénes son los presidentes que llegan a San Juan.
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Luiz Inacio “Lula” da Silva. Es un líder que supera los límites del Mercosur y que es considerado como referente en gran parte del planeta. “Este es el primer diploma que recibo”, dijo –bañado en lágrimas- cuando asumió la presidencia de Brasil y recordando que no obtuvo título escolar alguno. Un líder sindical que tuvo varias candidaturas presidenciales fallidas, pero cuando llegó, conmovió a los brasileños. Desde la izquierda dicen que el jefe del PT se derechizó. Desde la derecha, sostienen que hay que moderar a su gobierno de izquierda. Sin embargo, Lula consolidó la economía de Brasil y potenció su país en el contexto internacional por izquierda y, también, por derecha. Tuvo una caída en la popularidad pero hoy su imagen es capaz de levantar la otrora baja imagen de la candidata de su partido para sucederse, Dilma Rousseff. Sin embargo, el candidato opositor que lidera las encuestas, José Serra, quiere sacar a Brasil del Mercosur.

Evo Morales. El mandatario boliviano lideró un difícil camino de cambio de la Constitución nacional, en un proceso que generó el reconocimiento de los pueblos originarios y creó el Estado Plurinacional de Bolivia. Es aliado de Hugo Chávez, pero mntiene identidad propia. La tarea que realiza en Bolivia es fuertemente criticada por los sectores de “La Media Luna”, un grupo de estados que le hacen frente políticamente y, a veces, usando la fuerza. De origen humilde, llegó al poder tras varios intentos que –como Lula- le resultaron adversos. Su plataforma fue siempre sostenida en la lucha por la legitimidad de los cultivos de coca más que en la política, contenido este último que le otorga el Vicepresidente, Álvaro García Linera, un intelectual de peso y, además, líder de un movimiento guerrillero que no se desactivó, pero que se plegó a la defensa del sistema democrático.

Fernando Lugo. El obispo católico que llegó a presidente de Paraguay se enfrenta a una diversidad de problemas: Los históricos de su país, que fue gobernado durante seis décadas por el Partido Colorado y al que le cuesta desacostumbrarse a ello; la pobreza y la informalidad económica; sus propias contradicciones, luego de que aparecieran muchas mujeres que aseveran que fueron sus amantes cuando Lugo ejercía el sacerdocio y cumplía con votos de castidad. Y aún más: no sólo surgieron aquellas mujeres sino muchos frutos de ese amor: hijos por todos lados. Al paraguayo le nació un “Cobos”: su vicepresidente lo abandonó no bien comenzó el mandato y lidera marchas opositoras.

Sebastián Piñera. El nuevo presidente Piñera asumió después de largos años de gobierno por parte de la Concertación y le dio un giro a la derecha a Chile. Es un multimillonario a quien lo tentó la política, aunque todavía no demuestra dotes de habilidad en la materia. Su llegada al poder pretende demostrar que Chile no está tan bien como se creyó a lo largo del reinado de la Concertación. Pero el megaterremoto que sufrió el vecino país le jugó la peor de las tretas: no sólo tembló fuerte el día en que juró, sino que no logra articular una salida para los miles de afectados. Su plan de gobierno se vio trastocado completamente a raíz del fenómeno y su popularidad no logró sostenerse en la cúspide. No tuvo “luna de miel”.

José Mujica. Todos destacan la coherencia humana y política del presidente uruguayo. Fue guerrillero y estuvo preso a lo largo de 12 años. Vive humildemente y no fomenta rencores. Tentó recientemente a empresarios argentinos a invertir en su país, dándole un toque diferente a su imagen setentista. Es el continuador del gobierno del socialista Tabaré Vázquez, pero le está dando a su gestión una propia impronta. De edad avanzada, él mismo dijo hace cinco años que sufre de “una enfermedad” que –según confesó entonces- pensó que le impediría llegar a la presidencia.

Hugo Chávez. De fuerte sesgo militar, fundó lo que llamó “Socialismo del Siglo XXI”. Se sometió a todas las elecciones y plebiscitos y siempre ganó. Aún así, su personalidad lo transforma en un mandatario rechazado dentro y fuera de su país y acusado, inclusive, de actuar como un “tirano”. Sostiene un liderazgo sobre varios presidentes sustentados con fuertes donaciones y aportes que, a su vez, se fundan en que su país es una potencia petrolera. Fue golpista y por ello, encarcelado. Pero luego lo derrocaron a él y logró restablecer su mandato. Le endilgan –además de su autoritarismo- que no supo desarrollar a Venezuela más allá de lo que ya tenía, como el petróleo. Y Gobierna en medio de una beligerancia permanente, ya sea con su conflicto con Colombia o con la otra guerra que sostiene: la interna, contra sectores que buscan terminar con su liderazgo o que reclaman límites a su poder.