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Tras el susto, los residentes mendocinos prefieren quedarse en Chile

Los comprovincianos que eligieron ese país para vivir y trabajar, optaron por quedarse a vivir la reconstrucción de Chile en medio del recambio político más significativo de los últimos 20 años. Dos experiencias y visiones distintas sobre la emergencia, a 10 días del terremoto.

Eligieron cruzar la cordillera para instalarse en Chile, donde las oportunidades de trabajo ofrecían mejores posibilidades de vida. Y la madrugada de aquel sábado 27 de febrero sintieron en carne propia cómo lo que habían logrado en tierra adoptiva podía desbaratarse en el lapso eterno de dos minutos y medio, lo que duró el llamado “terremoto del Bicentenario”.

Sin embargo, los mendocinos que resden en Chile prefieren no volver a su lugar de origen y vivir la reconstrucción de un país en medio de un proceso de cambio político tras veinte años de gobierno de la Concertación. Esto, mientras las réplicas comienzan a formar parte de su vida cotidiana.

Eduardo Porro es arquitecto y se encuentra instalado desde hace poco más de un mes en Santiago porque trabaja para una empresa de construcción. No sólo está él: también decidió trasladar a toda su familia, su esposa María y sus dos hijos.

Al momento de conocerlos, uno de los pequeños pregunta a María cuándo se van a mudar de piso. Están en el nivel 12 de una torre de departamentos en Providencia, donde el brusco movimiento sísmico los encontró durmiendo.

Eduardo compensa las posibilidades laborales entre uno y otro país y decide quedarse para vivir el proceso arduo en el que un país tiene que volver a levantarse. Por eso y pese al susto repentino, desiste de volver a Argentina.

"Para nada,  nunca se me paso por la cabeza, es más creo que cuando un país te da trabajo, bienestar y seguridad como me lo ha dado a mí y a toda mi familia, tengo que estar más comprometido por que soy extranjero. Si ellos se sacrifican, yo tengo que hacerlo aún más", explicó Eduardo, en el lobby del apart hotel, rodeado de norteamericanos que en su momento lo ayudaron a evacuar el piso en que está instalado.

No es la primera vez que Eduardo trabaja en el vecino país. Así define a los chilenos ante una de las peores tragedias:

"Nuestros amigos chilenos tienen una fuerte virtud, la cual elogio y admiro constantemente. Son muy nacionalistas y participativos cuando pasan estos hechos tan dolorosos. Por ello continúan trabajando mas duro y entre el gobierno saliente y entrante están participando para seguir para adelante", sostiene con cierto optimismo.

La respuesta del Gobierno y la imagen de Bachelet

"La presidenta Michel Bachelet lejos es una mandataria entera y tiene un manejo de la situacion notable. Conjuga su empatía de madre con el pragmatismo y una eficiencia perfecta. Es la segunda tragedia que encara, la primera justo cuando comenzó el mandato, en el volcán de El Chaiten y ahora justo al final de su presidencia. Y su respuesta fue inmediata e impecable".

La que habla sobre la mandataria saliente es Laura Villegas, que partió hace seis años desde la capital mendocina y actualmente reside en uno de los lugares donde se adopta una perspectiva única de Valparaíso, el cerro Bellavista, cerca de La Sebastiana, una de las míticas residencias en esta tierra de Pablo Neruda.

Al igual que muchos, a las 3.34 de la mañana se encontraba durmiendo y cuando el sacudón se prolongó, corrió hacia la cama de su hija Violeta. Ese sábado, desde Mendoza, sus amigos vieron como algo imposible comunicarse telefónicamente con ella, pero la angustia recién se apaciguó cuando Laura publicó en Facebook su situación.

“Yo desperté cuando se remecía el suelo pero creí que era un muy fuerte temblor, hasta que prendí la luz y note todas las esquinas de mi casa rajadas y las cosas en el suelo”, señaló. A la mañana siguiente, ni bien aclaró, Laura encontró que su casa estaba resquebrajada en varios sectores, pero todavía en pie. Ella misma envió las fotos que pueden verse en el cuerpo de la crónica.

Si algo se caracteriza la ciudad de las mil escaleras porteñas es que las casas forman parte de los mismos cerros. Eso hizo que, en 1985, el último gran terremoto que había vivido Chile con epicentro en San Antonio, muchos edificios históricos del casco de Valparaíso y Viña del Mar se derrumbaran. Pero ahora Laura explica que Valparaíso ha sido uno de los lugares con menos daños.

“Aquí arriba donde vivo yo, las casas bien paradas. Alguien nos dijo que la roca de los cerros absorbe harto el movimiento, no se si será cierto pero al menos así parece ser”, indicó como para dar un parte de la situación.  

El terremoto encontró a Chile en medio del recambio político más significativo de los últimos 20 años. La Concertación de Partidos por la Democracia, la alianza de centro e izquierda que llevó a varios presidentes al poder, desde 1990 con Patricio Alwyn hasta la saliente Michelle Bachelet. 

Así, desde los ojos de una mendocina que ya conoce bastante bien el sentir chileno en medio de la emergencia, Laura se anima a comparar las respuestas del electo presidente con la mandataria que termina su gobierno. 

"Piñera ha mostrado solidadridad carente de empatía emotiva con la situación, si no más bien cuantificando las pérdidas y los recursos. Esto no es criticable, pero si molesta que frente a esta situacion precaria no pierda la oportunidad de criticar soslayadamente las decisiones de Bachelet, y hacer notar que quiza no sea lo mejor lo que está haciendo", apuntó Laura, mientras muestra cómo quedó su casa después del sacudón.

Entre réplicas y nuevos alertas de sismos, mientras ya asumió oficialmente sus tres días de duelo, Chile comienza a vivir la asunción del empresario multimillonario Sebastián Piñera, en medio de la crisis desatada por el terremoto. Y los mendocinos residentes en Chile también son protagonistas de este proceso de reconstrucción que llevará, por lo menos, cuatro años.