Argentinos varados se agolpan en la embajada para volver al país
Luego del pánico, quieren volver al país, pero el camino se ha transformado en una espera tediosa que aumenta la desesperación. Ese es el ánimo de los argentinos que llegan hasta la Embajada argentina en Santiago de Chile, en busca de respuestas del gobierno de su país para que los saque de un territorio en crisis.
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Es el primer contingente y el consulado en Santiago ya ha preparado una lista de espera para el segundo grupo, considerando que recién el viernes han prometido desde LAN, la compañía aérea, que saldrán los vuelos con destino a Buenos Aires. Precisamente, con el comienzo de la semana y apurados por la crisis, una larga cola de turistas se había formado en una de las oficinas de LAN, en la comuna de Providencia.
Así, incluso, artistas internacionales, de la talla de Ricardo Arjona, que participó del festival de Viña horas antes del terremoto, habría salido de Chile vía Mendoza para tomar un vuelo en la aerostación Francisco Gabrielli, según comentó un periodista chileno.
Ginés prefiere no utilizar la palabra “desaparecido”
MDZ estuvo esta mañana con Ginés González en su residencia de Vicuña Mackena, tras una reunión en la que diplomáticos de varios países se pusieron a disposición del canciller chileno Mariano Fernández y para mejorar el regreso de turistas a sus países de origen.
El funcionario kirchnerista explicó que el gobierno argentino ha ofrecido toda la ayuda a su par chileno y que ya han llegado tres hospitales de campaña a la zona del desastre.
Lo llamativo es que el embajador desistió de utilizar la palabra “desaparecido”, cuando los periodistas le preguntaron sobre argentinos que hayan sido víctimas de la catástrofe, como puede verse en el video.
En tanto, el cónsul en Santiago Mario Eduardo Berti ratificó que había un argentino muerto. Se trata de una mujer, residente desde hace varios años en este país, y casada con un chileno.
El detalle de mal gusto: el maltrato de un funcionario argentino, colaborador del embajador, que echó a la prensa mendocina apostada en la residencia, con la excusa de que “están pisando suelo argentino”.