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Zelaya quiere entrar a Honduras, aún con la amenaza de arresto

El presidente hondureño destituído está en la frontera de Honduras y Nicaragua, desde donde amenaza con entrar a su país a pesar de la orden de arresto que le pesa. Allí aguarda el encuentro con su familia, que se produciría alrededor de las 19.30, según señaló. Pidió a los militares que no disparen contra el pueblo. Además, señaló que está consciente de que su vida corre peligro.

El destituído presidente de Honduras, Manuel Zelaya, está en la frontera con Nicaragua (más precisamente en Las Manos) y desde allí amenaza con entrar a su país, a pesar de que el presidente de facto, Roberto Micheletti, haya ordenado su detención.

En este momento Zelaya espera reencontrarse con su familia y algunos funcionarios de su gobierno, que se que se dirigen hasta allí caminando, también corriendo el riesgo de ser detenidos ya que Micheletti dictó el toque de queda ayer al mediodía.

La misma situación viven miles de hondureños que apoyan a Zelaya y rechazan el gobierno impuesto por la fuerza. Incluso ya hubo incidentes, las fuerzas militares arrojaron gases lacrimógenos y se habla de que dos personas resultaron heridas.

Zelaya está rodeado por sus seguidores, que formaron una suerte de cadena humana para proteger a "su presidente" de los militares, según informan las cadenas periodísticas internacionales.

Los ojos del mundo están posados en este momento a 100 kilómetros de la localidad de Tegucigalpa, precisamente en donde está Zelaya ya que es incierto lo que pueda llegar a pasar si el presidente depuesto toma contacto directo con las fuerzas de seguridad. El mismo Zelaya había dicho que´era consciente de que su vida corre peligro.

Zelaya llegó a Las Manos acompañado por una caravana de autos y por el ministro de Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro.

Esta es la segunda vez que el presidente hondureño depuesto intenta cruzar la frontera (la primera vez fue el 5 de julio) ya que en el primer intento el avión en el que viajaba no pudo ingresar al país porque la Fuerza Aéra hondureña se lo impidió.

Por su parte, Micheletti le solicitó a Zelaya que desista de su intención de ingresar a Honduras porque eso causaría más violencia. Además, asegura que será detenido ya que tiene una orden de arresto por unos  15 delitos.

En tanto, Zelaya le pidió a los militares que no disparen contra el pueblo porque ellos mismos son el pueblo. Además, sostuvo que el pueblo está indignado con esta situación. "Honduras ya no acepta la fuerza,  no se aceptan imposiciones”, Zelaya.

El destituido presidente está en permanente contacto telefónico con su esposa, Xiomara, quien se dirige a la frontera junto a algunos de sus hijos, la madre de Zelaya y algunos de los funcionarios de su gobierno. Según señaló, alrededor de las 19.30 se encontrarán.