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Un hombre y una mujer, los primeros de una raza de felino - humanos

Nacieron humanos, pero su amor por los felinos los transformó en alma, y en cuerpo. Aquí la historia de la inglesa Jocelyn Wildenstein, de 62 años, quien acudió al cirujano plástico para su transformación en la verdadera “Gatúbela” para reconquistar a su marido. Jocelyn, no es la única con esta tendencia.


El amor hacia los animales, y más precisamente hacia los gatos, logra las cosas más insospechadas en la gente. Por ejemplo, que quieran convertirse en felino-humanos.

Tal es el caso que ventila minutouno.com, donde se cuenta la historia de Dennis Avner, un programador de computadoras que se sometió a por lo menos 20 cirugías para que su cara sea lo más “gatuna” posible.

Avner, un norteamericano de 50 años, comenzó su transformación en 1985 cuando se tatuó las rayas de un tigre en toda la cara. Después le siguieron las operaciones en el labio superior, los pómulos y hasta unos piercings especiales a los que les puede adherir bigotes “para ocasiones especiales”, según le contó al tabloide inglés The Sun.

Pero si bien Avner le dio un significado más que literal al apodo “Gato”, él no es el único humano que se quiso hacer uno con los felinos por amor. Jocelyn Wildenstein, de 62 años, acudió al cirujano plástico para su transformación en la verdadera “Gatúbela” para reconquistar a su marido, que la había dejado para irse al África a cuidar la fauna felina salvaje.

A través del tiempo, la cara de Wildenstein se fue inflando, achatando, acentuando en pómulos y mentón, y sus ojos fueron adquiriendo de los de un gato. Al parecer, la lógica de la mujer (recuperar a su excéntrico y rico marido al asemejarse a uno de sus amados gatos) surtió efecto. Al menos temporalmente, porque el hombre, Alec Wildenstein, volvió a su “verdadero amor” y olvidó a Jocelyn, la mujer gato.

Quizás, ahora que está soltera, Jocelyn quiera considerar pedirle al famoso Museo Ripley de “Créalo o no”que le pase el número de sus promotores, un tal Dennis “Gato” Avner.

Quien sabe, podrían ir juntos a maullarle a la luna…