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Lula viaja a China con una agenda comercial y olímpica
En sus contactos con el Gobierno chino Lula discutirá el fracaso de la Ronda de Doha, que Brasil está empeñado en rescatar. Además, el presidente brasileño se dedicará a la promoción de Río de Janeiro como candidata a ser la sede de los Juegos Olímpicos del 2016.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, viajó hoy a Pekín, donde mantendrá diversas reuniones con miembros del Gobierno chino centradas en el comercio, y asistirá a la apertura de los Juegos Olímpicos 2008.
Lula partió de Brasilia a las 08.50 hora local (11.50 GMT) pero sus actividades oficiales en Pekín comenzarán el próximo jueves, cuando mantendrá una entrevista privada con el presidente de la Asamblea Nacional Popular, Wu Bangguo, y luego se reunirá con el presidente chino, Hu Jintao.
Según fuentes oficiales, en sus contactos con el Gobierno chino Lula desea discutir el fracaso de la Ronda de Doha, que Brasil está empeñado en rescatar pese a que las negociaciones fueron dadas por concluidas la semana pasada en Ginebra.
China, la India y Estados Unidos fueron responsabilizados por distintas delegaciones de la falta de acuerdo en esas negociaciones, que Lula cree que pueden ser retomadas en un corto plazo si existe la voluntad política necesaria.
El portavoz de la Presidencia brasileña, Marcelo Baumbach, dijo que Lula también discutirá con Hu Jintao otros asuntos de la agenda internacional, como la reforma de las Naciones Unidas y el combate al calentamiento global.
En el terreno bilateral, el presidente brasileño está dispuesto a proponer fórmulas para ampliar el comercio entre ambos países, que el año pasado ascendió a 23.000 millones de dólares y que tanto Pekín como Brasilia quieren elevar a 30.000 millones de dólares para el 2010.
En 2007, China pasó a ser el tercer destino de las exportaciones brasileñas, desplazó a Argentina.
Casi el 70 por ciento de las exportaciones brasileñas hacia el mercado chino están constituidas por granos (fundamentalmente soja), mineral de hierro y derivados de petróleo, pero el gobierno de Lula desea dotarlas de un mayor contenido de productos manufacturados.
La agenda política de Lula en Pekín incluye entrevistas con otros mandatarios que asistirán a la inauguración de los Juegos Olímpicos, pero hasta ahora sólo está confirmada una reunión con el presidente de Israel, Simon Peres, el mismo día jueves.
El viernes, Lula desplegará en Pekín el grueso de su agenda deportiva, que estará centrada en la promoción de Río de Janeiro como candidata a ser la sede de los Juegos Olímpicos del 2016.
Río de Janeiro ha sido incluida junto con Madrid, Chicago y Tokio como únicas finalistas en la disputa por la sede de los Juegos que se disputarán dentro de ocho años y Lula está decidido a "hacer campaña" ante el Comité Olímpico Internacional (COI).
En Pekín tiene previsto reunirse con diversas autoridades de ese organismo, incluido su presidente, el belga Jaques Rogge, a las que intentará convencer de las cualidades de Río de Janeiro, que aspira a ser la primera ciudad del hemisferio sur en acoger unos Juegos Olímpicos.
Antes de asistir a la inauguración de los Juegos de Pekín, Lula visitará el viernes la Villa Olímpica y tendrá diversas reuniones con miembros de la delegación deportiva de Brasil.
También visitará la Casa Brasil, un espacio de promoción del turismo y los negocios, que funcionará hasta el día 24 de agosto en el Hotel Beijing Jianguo Garden y que también estará dedicado a la campaña de Río de Janeiro para el 2016.
El presidente brasileño tiene previsto regresar a su país el próximo sábado.
En el terreno bilateral, el presidente brasileño está dispuesto a proponer fórmulas para ampliar el comercio entre ambos países, que el año pasado ascendió a 23.000 millones de dólares y que tanto Pekín como Brasilia quieren elevar a 30.000 millones de dólares para el 2010.
En 2007, China pasó a ser el tercer destino de las exportaciones brasileñas, desplazó a Argentina.
Casi el 70 por ciento de las exportaciones brasileñas hacia el mercado chino están constituidas por granos (fundamentalmente soja), mineral de hierro y derivados de petróleo, pero el gobierno de Lula desea dotarlas de un mayor contenido de productos manufacturados.
La agenda política de Lula en Pekín incluye entrevistas con otros mandatarios que asistirán a la inauguración de los Juegos Olímpicos, pero hasta ahora sólo está confirmada una reunión con el presidente de Israel, Simon Peres, el mismo día jueves.
El viernes, Lula desplegará en Pekín el grueso de su agenda deportiva, que estará centrada en la promoción de Río de Janeiro como candidata a ser la sede de los Juegos Olímpicos del 2016.
Río de Janeiro ha sido incluida junto con Madrid, Chicago y Tokio como únicas finalistas en la disputa por la sede de los Juegos que se disputarán dentro de ocho años y Lula está decidido a "hacer campaña" ante el Comité Olímpico Internacional (COI).
En Pekín tiene previsto reunirse con diversas autoridades de ese organismo, incluido su presidente, el belga Jaques Rogge, a las que intentará convencer de las cualidades de Río de Janeiro, que aspira a ser la primera ciudad del hemisferio sur en acoger unos Juegos Olímpicos.
Antes de asistir a la inauguración de los Juegos de Pekín, Lula visitará el viernes la Villa Olímpica y tendrá diversas reuniones con miembros de la delegación deportiva de Brasil.
También visitará la Casa Brasil, un espacio de promoción del turismo y los negocios, que funcionará hasta el día 24 de agosto en el Hotel Beijing Jianguo Garden y que también estará dedicado a la campaña de Río de Janeiro para el 2016.
El presidente brasileño tiene previsto regresar a su país el próximo sábado.