EE.UU. dice que no quiere otra "Guerra Fría" con Rusia
Estados Unidos ha respaldado férreamente la integridad territorial de Georgia, que cuenta al menos con dos regiones separatistas. La población de Osetia del Sur es étnicamente diferente a la georgiana y sus líderes son más cercanos al Gobierno de Moscú.
Estados Unidos dijo el jueves que no quiere enfrentar otra Guerra Fría con Rusia a raíz del conflicto por la región separatista de Osetia del Sur, en Georgia, en donde Moscú desplegó tropas para oponerse al intento de Tiflis por retomar el control de la zona rebelde.
El Secretario de Defensa del país norteamericano, Robert Gates, dijo en una conferencia de prensa: "Ese con seguridad no es nuestro deseo," aludiendo a la posibilidad de mayores tensiones con Rusia. "Hemos estado bastante moderados sobre esto," agregó.
Estados Unidos ha respaldado férreamente la integridad territorial de Georgia, que cuenta al menos con dos regiones separatistas. La población de Osetia del Sur es étnicamente diferente a la georgiana y sus líderes son más cercanos al Gobierno de Moscú.
El jueves, tropas y vehículos blindados rusos avanzaron el hacia o alrededor de al menos tres ciudades georgianas, según testigos de Reuters, ignorando las demandas de Washington de un retiro de las fuerzas.
Los testigos vieron a tropas rusas en la ciudad clave central georgiana de Gori y fuera de la ciudad occidental de Zugdidi. Residentes del puerto de Poti, en el Mar Negro, vieron una incursión rusa.
Gates señaló, sin embargo, que aparentemente Rusia estaba retirando sus fuerzas en Georgia hacia las regiones disidentes de Abjasia y Osetia del Sur.
En Moscú, el Estado Mayor Conjunto ruso dijo que era legítimo que los "efectivos de paz" de Rusia estén en Poti, dos días después de que acordó un plan de paz con mediación francesa para detener los enfrentamientos.
Rusia mantiene apoyo a regiones
El conflicto ha inquietado a los mercados petroleros ante la opción de que pueda salirse de control.
Endureciendo la confrontación con Estados Unidos sobre el futuro de Georgia, el presidente ruso Dmitry Medvedev recibió el jueves en el Kremlin a los líderes de las dos regiones separatistas en el corazón del conflicto que ya lleva una semana. Les prometió respaldo de Moscú.
"La postura de Rusia no ha cambiado: apoyaremos cualquier decisión (sobre el estatus futuro) que tomen los pueblos de Osetia del Sur y Abjasia en acuerdo con la Carta de la ONU (...) y no sólo lo apoyamos, sino que se los garantizaremos," señaló Medvedev.
En Georgia, aviones militares de Estados Unidos entregaron asistencia en una muestra del apoyo de Washington a su abatido aliado.
Rusia insistió en que su movimiento de tropas el jueves, dentro de Georgia, no viola un acuerdo de paz, que contiene una cláusula que permite a las fuerzas de Moscú "implementar medidas de seguridad adicionales" mientras espera a los observadores internacionales.
Los comandantes de Rusia dijeron que estaban entregando el control de Gori, 60 kilómetros al este de la capital, Tiflis, y cerca del principal camino de Georgia de este a oeste. Moscú negó más temprano que sus tropas estuvieran en la ciudad.
"Por otros dos días las tropas rusas permanecerán en la región para realizar procedimientos de entrega de las funciones de control a los organismos de aplicación de la ley georgianos, después de eso se retirarán," dijo el mayor general Vyacheslav Borisov a agencias de noticias rusas.
En el puerto georgiano de Poti, en el Mar Negro, una pequeña terminal petrolera, testigos dijeron que tanques rusos ingresaron el jueves por la mañana, acompañando a camiones que transportaban tropas al área del puerto.
"Hace apenas algunos minutos, (los rusos) ingresaron a Poti en tanques," dijo a Reuters por teléfono Nikoloz Gogoli, agente naviero.
El práctico del puerto de Poti, Vakhtang Tavberidze, dijo que las tropas rusas hundieron el miércoles seis antiguos buques militares georgianos anclados en Poti.
Gogoli comentó que las embarcaciones fueron voladas con explosivos, y que las fuerzas de Rusia advirtieron a los transeúntes sobre sus planes. Nadie resultó herido, agregó.
En la ciudad occidental georgiana de Zugdidi, no lejos de la segunda región separatista, Abjasia, un fotógrafo de Reuters vio una columna de más de 100 vehículos militares rusos, incluyendo 40 vehículos blindados, que se concentraron a dos kilómetros del centro de la ciudad. Su propósito no estaba claro.
Gates señaló, sin embargo, que aparentemente Rusia estaba retirando sus fuerzas en Georgia hacia las regiones disidentes de Abjasia y Osetia del Sur.
En Moscú, el Estado Mayor Conjunto ruso dijo que era legítimo que los "efectivos de paz" de Rusia estén en Poti, dos días después de que acordó un plan de paz con mediación francesa para detener los enfrentamientos.
Rusia mantiene apoyo a regiones
El conflicto ha inquietado a los mercados petroleros ante la opción de que pueda salirse de control.
Endureciendo la confrontación con Estados Unidos sobre el futuro de Georgia, el presidente ruso Dmitry Medvedev recibió el jueves en el Kremlin a los líderes de las dos regiones separatistas en el corazón del conflicto que ya lleva una semana. Les prometió respaldo de Moscú.
"La postura de Rusia no ha cambiado: apoyaremos cualquier decisión (sobre el estatus futuro) que tomen los pueblos de Osetia del Sur y Abjasia en acuerdo con la Carta de la ONU (...) y no sólo lo apoyamos, sino que se los garantizaremos," señaló Medvedev.
En Georgia, aviones militares de Estados Unidos entregaron asistencia en una muestra del apoyo de Washington a su abatido aliado.
Rusia insistió en que su movimiento de tropas el jueves, dentro de Georgia, no viola un acuerdo de paz, que contiene una cláusula que permite a las fuerzas de Moscú "implementar medidas de seguridad adicionales" mientras espera a los observadores internacionales.
Los comandantes de Rusia dijeron que estaban entregando el control de Gori, 60 kilómetros al este de la capital, Tiflis, y cerca del principal camino de Georgia de este a oeste. Moscú negó más temprano que sus tropas estuvieran en la ciudad.
"Por otros dos días las tropas rusas permanecerán en la región para realizar procedimientos de entrega de las funciones de control a los organismos de aplicación de la ley georgianos, después de eso se retirarán," dijo el mayor general Vyacheslav Borisov a agencias de noticias rusas.
En el puerto georgiano de Poti, en el Mar Negro, una pequeña terminal petrolera, testigos dijeron que tanques rusos ingresaron el jueves por la mañana, acompañando a camiones que transportaban tropas al área del puerto.
"Hace apenas algunos minutos, (los rusos) ingresaron a Poti en tanques," dijo a Reuters por teléfono Nikoloz Gogoli, agente naviero.
El práctico del puerto de Poti, Vakhtang Tavberidze, dijo que las tropas rusas hundieron el miércoles seis antiguos buques militares georgianos anclados en Poti.
Gogoli comentó que las embarcaciones fueron voladas con explosivos, y que las fuerzas de Rusia advirtieron a los transeúntes sobre sus planes. Nadie resultó herido, agregó.
En la ciudad occidental georgiana de Zugdidi, no lejos de la segunda región separatista, Abjasia, un fotógrafo de Reuters vio una columna de más de 100 vehículos militares rusos, incluyendo 40 vehículos blindados, que se concentraron a dos kilómetros del centro de la ciudad. Su propósito no estaba claro.


