Cristina Kirchner conduce desde el Congreso, Sergio Massa articula y Alberto Fernández, aislado

Cristina Kirchner conduce desde el Congreso, Sergio Massa articula y Alberto Fernández, aislado

El analista político Paulino Rodrigues analizó la realidad política a partir de una foto de lo que sucedía ayer: mientras que el Presidente está aislado, cursando el covid, Cristina Fernández presidía una sesión donde votaban Ganancias y Sergio Massa articulaba con la oposición para definir las PASO.

Paulino Rodrigues

Paulino Rodrigues

El analista político y columnista especial de MDZ radio y MDZol, Paulino Rodrigues, analizó la realidad política, social y sanitaria en medio de la crisis que atraviesa nuestro país, a partir de una "foto" que se vio ayer con el presidente, Alberto Fernández, aislado por covid, Cristina Fernández de Kirchner presidiendo la sesión en Senado en el que se aprobaron las modificaciones en Ganancias, y Sergio Massa hablando con la oposición por las PASO.

Aquí los puntos más importantes de su columna:

  • Pienso que la foto tiene que ver con el contexto en el que está Argentina, porque en el aislamiento -en términos del covid y políticos- en el que está el Presidente, uno encuentra que ayer nuestro país se pareció mucho a una descripción del poder explícita: Alberto Fernández se peleaba en radio con la oposición, ya había firmado el decreto que mucho gobernadores incumplen y toman decisiones por fuera de lo que el Presidente dice, tal es el caso de Mendoza, Río Negro, Neuquén y Córdoba. Es decir, un Presidente que toma decisiones que ni siquiera acatan los propios gobernadores. Esto, mientras que Cristina Fernández de Kirchner presidía en el senado una sesión donde votaban Ganancias, un proyecto de ley que es un alivio fiscal para la clase media y Sergio Massa en Diputados, casi en simultáneo, con Wado de Pedro y con los jefes de los bloques que integran Juntos por el Cambio acordando lo que el Presidente nunca pudo imponer, que es la derogación o en su defecto la postergación de las PASO.
  • Me apreció muy fuerte como imagen política: un poder real en el Congreso, con una conducción política que emerge de Cristina Kirchner pero con un anclaje en los acuerdos que pueda tejer Massa más que el propio Presidente. Y un primer mandatario nacional aislado y peleándose por radio con la oposición y sin que su DNU sea acatado ni por los gobernadores que le pertenecen, como es el caso de Oscar Alberto Herrera Ahuad de Misiones.
  • En Argentina se vienen tiempos complejos: vacío de poder del Presidente relevante, que alguien deberá ocupar, con un desgaste que le dejó la pandemia muy alto y donde políticamente él no pudo construir con su nombre e impronta dentro de un espacio que lo tiene casi como un articulador más que como el conductor que no supo o no quiso ser.
  • En medio de eso, Argentina empieza a transitar epidemiológicamente algo más gravoso de lo que tenemos actualmente. Estamos en la incertidumbre propia de casi administrar la cosa pública en un día a día.
  • Veo que frente al abismo van a tender puentes, pero esos no los genera el Presidente, sino Massa, Máximo Kirchner o Cristina Fernández de Kirchner, eventualmente. Tampoco los está tendiendo Kicillof, que es la expresión radicalizada de la propia Cristina, más mesurada si se quiere. Se ha trastocado el sistema institucional con el de poder real. Con Cristina Kirchner en la presidencia nadie discutía ni su liderazgo ni su ejecutabilidad ni su autoridad. Con Alberto Fernández en la conducción ya era un fenómeno raro, porque la vice lo había nominado y ungido, en un hecho insólito. A la postre, lo que pareció una buena estrategia electoral no parecería ser una buena estrategia para el Gobierno, menos en pandemia.
  • Deduzco que vamos a tener que estar atentos a estos movimientos, que son muy relevantes. Con un gabinete que está desgastado, con una ministra de salud que no termina de encontrar anclaje para comandar el proceso de reconstrucción que hay que tener en medio del crecimiento de casos.
  • El problema no es que Alberto no quiera articular, quiere, pero ya no le creen porque la decisión no está en él. Porque por ejemplo, él y Guzmán dicen que no hay nuevo IFE, pero Todesca dice que no descarta un nuevo IFE, después de que Cristina le planteara al Ministro de Economía que no es posible restricción y cierre sin ayuda importante estatal, aún con mayor déficit fiscal, porque la política no lo resiste.
  • Alberto Fernández dejó de ser creíble para el círculo rojo, para la política y dejó de ser el hombre que garantiza la articulación de los acuerdos más elementales. Entonces, va a tener que tener un proceso de reconstrucción enorme. 
  • Me cuesta comprender hacia dónde va la Argentina, sí tengo claro que el diagnóstico no aparece como venturoso. No pierdo la esperanza, Argentina puede acelerar el ritmo de vacunación, puede en los próximos 100 días vacunar 3 veces lo que vacunó en los primeros 100 por la mayor provisión de dosis, más gimnasia, más elementos que nos permiten ser un poco más optimistas. Pero 100 días parecen una eternidad en un país que tiene los problemas y las urgencias que tiene Argentina.
  • Hoy tenemos la mayor cantidad de activos con covid de toda la pandemia, más de 227 mil personas cursan la enfermedad, quizás haya más de un millón con los asintomáticos que no lo saben. Tenemos un 66% de terapias intensivas cubiertas en Conurbano y Capital Federal, hubo hospitales que tuvieron que hacer derivaciones, prepagas están alquilando hoteles para poner pacientes de riesgo medio y liberar clínicas para pacientes con riesgo grave. Entiendo que la situación puede ser compleja de verdad. 
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