Moria Casán sorprendió al revelar cómo es su intimidad con Pato Galmarini a los 80 años: "Yo se la..."
La One habló sin filtros sobre su vínculo con su pareja y reivindicó el disfrute en la tercera edad, enfocado en lo sexual: los detalles.
El romántico presente de la mediática. Créditos: Archivo MDZ
Fiel a su estilo de vanguardia y sin tabúes, Moria Casán volvió a poner sobre la mesa un tema del que pocos se animan a hablar con naturalidad: el amor, el deseo y la sexualidad en la madurez. En su programa, la diva se refirió a su relación con Fernando "Pato" Galmarini.
Lejos de los prejuicios, Moria explicó que el mundo está cambiando y que la longevidad hoy viene acompañada de disfrute. "Así como baja la natalidad, se amplía la expectativa de vida. La gente mayor está teniendo una vida maravillosa porque puede disfrutar más que nunca", analizó la conductora, quien se autodefinió como una mujer "muy gánica" y difícil de seguir.
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Moria Casán en la intimidad
Uno de los momentos más destacados de la charla fue cuando le consultaron por la "horizontalidad" y la pasión en la pareja, teniendo en cuenta que Galmarini tiene 83 años. Con la lengua afilada y una honestidad brutal, Moria explicó que cuando el físico no responde como a los 20, la creatividad y el amor toman el mando.
"Si no podemos, manito... Yo se la dirijo. Soy la timonera del barco", lanzó con picardía, utilizando una metáfora náutica para describir su rol activo en la intimidad. Sin embargo, aclaró que la conexión va mucho más allá del acto sexual tradicional: "Manito para dormir, es una cosa dulce. Pero los besos son muy importantes. Chapas, chapas, chapas. Yo soy re chapadora y él también".
La diva también confesó que el contacto físico cotidiano es clave en su vínculo: "Cuando estoy viendo televisión me da masajes, me mete la manito. Es divino".
Una fuerte decisión en pareja
Más allá de la piel, Moria destacó que el secreto del éxito de la pareja radica en el respeto absoluto por la individualidad. "Él no deja nada de hacer por mí y yo no dejo nada de hacer por él", sentenció.
Para graficar este "contrato" de libertad, contó una anécdota que para muchos sería motivo de divorcio, pero para ella es motivo de orgullo: "Si él tiene un partido de Boca y tiene que venir a verme a mí a un debut, se queda con Boca. Y está bien". Según la actriz, la priorización personal es fundamental para que "la dualidad sea potente".
Finalmente, Moria reflexionó sobre la química que se genera entre dos personalidades distintas. Mientras ella es un torbellino mediático, él mantiene un perfil más tradicional. "A mí me encanta que un hombre sea conservador. Sirve para explotar los lados sacados míos, para hacerle redescubrir cosas", aseguró.


