El conflicto entre Wanda Nara y Mauro Icardi por sus hijas: una cuota alimentaria que nadie quiere solventar
La expareja no logra ponerse de acuerdo en varias situaciones. Cuando se trata de dinero, las papas queman en los mediáticos separados. Los detalles.
Wanda y Mauro en un bucle sin fin. Foto: Instagram @wanda_nara
A casi un año de la conflictiva separación de Mauro Icardi y Wanda Nara, la situación escala grandes ligas. No solo la vinculación es un problema, sino que la manutención se vería afectada. En A la Tarde (América TV) se explayó el tema más polémico que no suelta la agenda mediática.
"Ana Rosenfeld había iniciado el juicio de alimentos y se ganó. Es para que Mauro Icardi cumpla con la cuota y se ponga al día con sus hijas", expresó Cora Debarbieri, y continuó: "La cuota alimentaria sería unos 30 mil dólares mensuales más un 5% de los ingresos que tiene actualmente y es de 10 millones de euros anuales de básicos, además de premios partidos ganados y derecho de imagen".
Te puede interesar
La foto de Wanda Nara llorando que generó preocupación
Luego, se mencionó lo que impone la Ley Argentina: "El costo de la vida del menor es 50/50". El tema recayó en la proporcionalidad de las ganancias de la empresaria y el futbolista, y la discusión se centró en que Icardi gana mucho más que Nara: "Si el nivel de vida siempre fue mayoritariamente por los ingresos de una de las dos partes, pero es la proporción de los ingresos".
La palabra de Ana Rosenfeld
"La ley dice que cada progenitor debe concurrir en la medida de sus posibilidades, ingresos a la cuota alimentaria. Hay determinados casos que se fija casi el 90% en cabeza del padre y otras veces, se comparte", inicio la abogada, y desmintió algunos de los datos dados con anterioridad.
"Wanda no gana la proporción que gana Mauro. Cuando se fijaron los alimentos provisorios, se fijó un porcentaje relacionado con el contrato de él, un 3% de los ingresos, no inferior". Para finalizar, se cuestionó la negación de Icardi para pagar dicha cuota, a lo que la mujer expresó: "A veces la cuota alimentaria es un rehén que utiliza el obligado al pago frente a la mamá".
Para cerrar la idea, Rosenfeld dijo tajante: "Sabe que a sus hijas no les está faltando nada, pero por otro lado está obligando a la mamá, que no es la obligada al pago, a solventar una cuota alimentaria que está en cabeza de él".

