Federico Croce: el apasionado periodista de MDZ que ama Vendimia y será uno de los conductores elegidos para el Acto Central
Definitivamente, Federico Croce es un gran conocedor y un apasionado de todo lo referido a la cultura de la Fiesta Nacional de la Vendimia, un experimentado periodista que actualmente encabeza la sección de Estilo en MDZ Diario y es parte clave del programa central de MDZ Radio "Uno nunca sabe".
Con una extensa trayectoria en la profesión que lo ha llevado a transitar por distintos eventos en Mendoza, algunas provincias argentinas y países como Francia, Uruguay, Brasil, Chile, EEUU e Italia -hace poco estuvo en la ciudad de Verona, en la que recientemente cubrió los prestigiosos premios Best Of Wine Tourism-; este comunicador se destaca por su carisma y personalidad. Él fue convocado por el Gobierno de Mendoza y la Subsecretaría de Cultura, que organiza la fiesta máxima de los mendocinos, para formar parte del equipo de locutores y locutoras que serán las voces anfitrionas en el Acto Central: "Guardiana del vino eterno".
En una divertida entrevista que le hicimos a Fede este viernes para la sección show de MDZ, el avezado periodista respondió un ping pong referido a la Fiesta Nacional de la Vendimia.
- ¿Qué significa para vos la Fiesta mayor de los mendocinos?
Mira, yo soy profundamente mendocino. Amo vivir en Mendoza, realmente me parece la mejor provincia del país: la más linda, la que tiene mejor calidad de vida, la que tiene paisajes más hermosos. Siempre digo que cuando me voy de viaje por trabajo, o por vacaciones, a mí me encanta irme pero también me encanta volver. Y de hecho sé que no viviría en otro lugar. Siento que vivo en uno de los mejores lugares del mundo. Y como amo vivir en Mendoza, también amo mucho la mendocinidad: me gusta dormir la siesta, me gustan las montañas, el vino y los enólogos mendocinos me parecen los mejores del mundo, me gusta el tomaticán, las sopaipillas, las tabletas mendocinas, las empanadas calientes y con mucha cebolla; digo beteraba y no remolacha, me gusta el folklore y la tonada (aunque debo confesar que las zambas son mis preferidas)… y por supuesto amo con locura la Fiesta Nacional de la Vendimia.
Desde chiquito me encantó todo: la vía blanca, el carrusel, esa situación mágica de esperar que la Reina te tire una uva, una manzana, o mejor que todo: un melón. La fiesta de la Vendimia es lo más cercano al realismo mágico que tiene la Argentina: vos hacé el ejercicio de observar a un nene o una nena en el carrusel mirando a la Reina, esperándola. Fíjate en su cara de fascinación: es como la representación en carne y hueso de un hada. Es magia.
Te puedo dar mil justificaciones sobre la importancia de esta fiesta... pero te tiro esta: la Fiesta de la Vendimia es una oportunidad para que la comunidad se reúna y celebre su patrimonio cultural y productivo; y lo muestre al mundo, lo venda. Durante la fiesta, se realizan diversas actividades y eventos que reflejan la riqueza cultural de la región, como la música, la danza, pero también la comida, los paisajes, las posibilidades turísticas, el vino que hacemos. ¡Es una vidriera para que nos vengan a consumir! Es un momento para que los artesanos y productores locales muestren sus productos y habilidades, lo que contribuye a la promoción.
La Fiesta Nacional de la Vendimia celebra la identidad y la tradición vitivinícola mendocina, es un hecho cultural magno e indiscutible, es parte de nuestra identidad, le guste o no a los haters. Es una fiesta que está absolutamente anclada a la vibra emocional del mendocino.

- Si bien no es la primera vez que te parás en un escenario vendimial, ¿qué sentiste al ser elegido como locutor en esta edición junto a los destacados colegas que te acompañarán?
Es una emoción muy difícil de describir con palabras. Si trabajas como comunicador en las secciones de turismo, cultura, gastronomía, y recibís ese llamado del gobierno, te tiembla todo. Tanto por la emoción de que te convoquen, como por los nervios que aparecen en el mismo instante al pensar que vas a estar parado ante esa multitud increíble en el Frank Romero Day.
Particularmente a mí, el subsecretario de cultura me lo dijo al aire en el programa de radio en el que trabajo, "Uno nunca sabe", y al principio pensaba que era una broma de mis compañeros Marcelo Arce y Cristian Molina. Cuando escuché la voz de Gareca haciéndome el ofrecimiento, me súper emocioné.
Y con respecto a los compañeros que me han tocado en esta faena, estoy feliz: es un grupo divino. La experiencia increíble de Sergio Gras, la complicidad y la amistad que tenemos con Laura Rez Masud, lo divertido que es Rody Gravina, y el entusiasmo que tienen Sofia Gainza y Sofía Fernández, que son debutantes, hacen que el grupo esté buenísimo. Estamos muy unidos.

- ¿Cuál es tu candidata para reina nacional de la Vendimia de este año y por qué?
Bueno, es muy difícil jugársela por una, y más en la posición en que estoy hoy. Es como los comentaristas deportivos: tendría que ser neutral. Pero si te voy a decir que en las encuestas de Mdz Radio y Mdz Online hay tres candidatas que se despegan de las demás: Las Heras, General Alvear y Luján de cuyo. Estoy hablando del voto popular, de los clicks de la gente.
Sí tengo que decir que me ha sorprendido este grupo de 2025 porque se las ve a todas muy preparadas. Son todas súper parlanchínas, muy sociables, y desenvueltas.
- En relación a la elección de una reina como representante, ¿cuál es tu postura?
Yo creo que por ahora la Vendimia sigue siendo un concurso de belleza. Atemperado, si querés. Hoy se tiene en cuenta la capacitación de las chicas que se presentan, que no les cueste hablar fluidamente y desenvolverse en un ámbito social, empresarial. También es un plus si saben otros idiomas. Pero la verdad de la milanesa es que en las casas, o cuando está parada mirando el carrusel; la gente todavía dice “esta es re linda, me gusta” o ”esta es fea, no me gusta”: aunque nos pese, como sociedad nos falta camino en ese sentido.
Me parece que es un proceso paulatino la transformación de la Reina en una representante provincial. No se puede eliminar de cuajo, porque la gente reacciona mal. Si, estoy totalmente de acuerdo con los cambios que se van haciendo, como por ejemplo eliminar restricciones de altura, peso, orientación sexual, edad, estado civil; y marcar más el valor del trabajo y de la formación, y no si la belleza de la postulante pertenece a los cánones socialmente impuestos históricamente hablando.
Pero también pienso que si bien todavía es una instancia en donde se juzga a una mujer por su belleza, no es con la agresividad de considerarla un cacho de carne, como en esos concursos del verano en donde se juzgan las colas, o se hacen certámenes de remeras mojadas. De hecho, la Reina de la Vendimia no muestra mucha piel: usa vestido largo, capa, a la hora de analizar atuendo tradicional. Y en este último tiempo cada vez más se está usando que las chicas usen la corona y la banda, pero con una vestimenta cotidiana.
No me parece que la solución sea eliminar la elección, porque para mucha gente la Reina de la Vendimia es una bella chica que representa a los jóvenes de su departamento, y es un puente para la visibilización de necesidades concretas. Un ejemplo: hay comedores infantiles que se nutren de donaciones o ayuda gracias a que hay una reina departamental atrás que tracciona.
- Después de haber visto tantos Actos Centrales, ¿qué cambiarías para despertar el interés en el público?
A mi me gusta el Acto Central solemne, ese que empieza como con una voz de ultratumba, y en el que la música prorrumpe en los cerros: lo tengo que confesar. Me gusta sentarme en el Teatro Griego Frank Romero Day, rodeado de la belleza natural de la montaña y el cielo estrellado, y sentir esa emoción, esa expectativa que recorre el aire.
El lugar ese es mágico, esa noche está llena de una energía vibrante, como si la propia precordillera estuviera latiendo. A algunos les puede parecer un bolazo pero yo lo siento así. ¡Me Gusta que el Acto Central tenga cuadros que te dejan sin aliento! Qué querés que te diga, yo te estoy respondiendo esto y se me pone la piel de gallina. Cuando estoy ahí sentado y escucho los primeros acordes del Canto a Mendoza, me tiembla todo.
El Acto Central es un espectáculo que te recuerda la importancia de la tradición y la comunidad, y que cuenta la historia de la Mendoza vitivinícola: por eso tiene que estar la viña, la lucha contra el desierto, las inclemencias climáticas, los pueblos originarios y los inmigrantes, la Virgen de la Carrodilla.
¡Que me acusen de lo que quieran los haters! Jajaja! Igual creo que puede cumplir con todos los requisitos y ser un bodrio: así es que soy de los que piensan que se puede respetar el género y al mismo tiempo innovar.


