Alejandra Suárez: "Una vez me sacaron de un desfile porque estaba muy flaquita"
La moda es, al igual que la música, el teatro, el cine y la danza, un arte que trasciende fronteras. Es que la ropa es una forma de expresión artística cuando es capaz de transmitir emociones y en todos los rincones del mundo las modas son dispares y variadas. Esta expresión ha ido cambiando y quizás evolucionando con la sociedad y eliminando, poco a poco, los estereotipos y la hegemonía de la belleza.
Para conocer un poco más de la moda, MDZ dialogó mano a mano con Alejandra Suárez quien es modelo, tiene su propia marca de trajes de baño y hoy trabaja codo a codo en el diseño en la tienda de Laurencio Adot, uno de los diseñadores más reconocidos del país.
Alejandra Suárez supo caminar las pasarelas de la mano de Pancho Dotto, uno de los más conocidos empresarios y agente de modelos, quizás "el rey de la moda" en los 90. Ahora no solo continúa en el mundo del modelaje sobre las pasarelas o en innumerables sesiones de fotos, sino que además trabaja en el detrás de escena, como lo hará este miércoles 20 en el desfile de Laurencio Adot en el marco de la segunda edición de la Semana de la Alta Costura en Argentina (SAC).
- ¿Cómo es vivir todo el día rodeada de moda?
- Para mí es fascinante. Imagínate, no me animé a estudiar diseño de indumentaria porque soy muy mala dibujando, entonces me fui para las relaciones públicas, pero siempre trabajé en el mundo de la moda. Ahora estoy al lado de Laurencio y de Thiago, que son dos capos y estoy aprendiendo, impregnándome de moda todo el tiempo.
- ¿Cómo empezaste en el mundo del modelaje?
- Empecé de casualidad. Había un evento de moda en La Rural, el Buenos Aires Fashion Week. Yo salí de la facultad y fui al lugar, había una fila larguísima de gente y yo no tenía ni entrada. Tenía un saco largo me acuerdo y empecé a caminar así tipo modelo y sin querer abrieron la valla. Pasé, dije "¿Qué tal, cómo va? ¿Hola qué tal?" y me mandé. Una vez que estábamos en los stands me preguntaban de qué agencia era y yo decía la verdad que no era modelo y ahí me propusieron hacer algunas fotos. Yo tenía 20 años, por ahí, empecé tarde, pero por mis rasgos parezco a veces más chica y eso me favoreció .
- ¿Qué edad es para empezar "temprano"?
- En esa época eran las "lolitas" con 11 o 12 años. Hoy hay menos cosas, ahora todo se mueve mucho por las redes sociales, por influencers. Además ahora, por suerte, ya no está tan marcado, ahora hay de todo, está la mujer real. Hay modelos que son señoras grandes con canas y está buenísimo porque también el público se siente identificado y es más amplio.
- ¿Es muy exigente el mundo del modelaje?
- Obviamente es un trabajo al que hay que dedicarle mucho tiempo. Cuando tenemos sesiones de fotos pasamos todo el día sin parar y tenemos percheros y percheros de ropa para ponernos. También hay una preparación previa, hay que mantener el cuerpo, hay que tener bien la piel y las manos, hay que estar en todos los detalles. También mantener el cuerpo bien es un tema complicado.
- ¿Y pasaste momentos malos en esos de mantener el cuerpo?
- Eran otros tiempos y sí, se buscaba a la modelo más delgada. Ahora hay chicas que no son modelos y que están haciendo publicidades y que por ahí son talles más grandes y está bien. A veces uno se frustra y nosotros trabajamos con todo lo que es la autoestima todo el tiempo y sentís que si no servís sos descartable. Pero bueno, es también entender que uno está haciendo un trabajo y está haciendo un personaje y tiene que estar en función de lo que están buscando en ese momento.
Una vez me sacaron de un desfile porque estaba muy flaquita. Yo me estaba por recibir y estudiaba mucho y bajaba mucho de peso por los nervios. Yo había hecho la prueba de ropa y me quedaba perfecto, pero al ir al desfile me dijeron que me tenía que ir porque estaba muy flaca. Me me frustré, me angustié
- ¿Hay mucha competencia entre las modelos?
- Sí, antes más. En el cierre del desfile en un momento decías "bueno, ya está, acá me voy a caer" por los codazos. También pasaba mucho que te hacías prueba de vestuario y llegaba el día del desfile y no tenías nada de lo que te habías probado porque se lo había sacado otra modelo "top". Y por ahí tenías que improvisar con cualquier cosa.
- ¿Cómo es trabajar con una marca como Laurencio Adot?
- Es maravilloso, es súper creativo y aparte hacemos de todo porque vienen productoras de moda, tanto de gráfica como de tele y armamos los outfits a las figuras. Ahora estamos trabajando en el desfile del miércoles 20 de septiembre en el Museo de Arte Decorativo. La verdad que son muy generosos Laurencio y Thiago, nos dejan colaborar en los diseños de los vestidos y demás. Estoy aprendiendo un montón y la verdad que está buenísimo.
- ¿Cómo empezó tu marca de trajes de baño?
- Es un proyecto que apareció en pandemia. Me ofrecieron hacerlo de trajes de baño porque yo trabajé mucho modelando ropa interior. Siempre tuve las ganas de impulsar ese proyecto y por falta de tiempo, por una cosa u otra, nunca podía, hasta que se dio y ahora, tras un parate, la estoy retomando además de sumarle minivestidos.