ver más

En un enamoramiento mutuo, Taylor Swift se despidió de Argentina

Taylor Swift tuvo tres presentaciones en el estadio de River Plate en donde dejó a las claras qué la ha convertido en una de las artistas más trascendentes del mundo.

El martes 6 de junio más de un millón de personas se conectaban a la web oficial de Allaccess para intentar conseguir una entrada para alguno de los tres shows anunciados por Taylor Swift en Argentina. En total cerca de 250 mil lograban su cometido y aparecía el cartelito de sold out triplicado para las presentaciones de la estadounidense en el estadio de River Plate.

Pocas semanas después las primeras carpas se hacían presente en el estadio ubicado en Núñez con las swifties dentro esperando que, por ese momento, estos cinco meses pasen rápido y así cumplir el sueño absoluto de ver a Taylor Swift por primera vez en tierras argentinas.

Esas tres fechas quedaron atrás y este lunes 13 la swiftiemanía se multiplicó y copó absolutamente todos los rincones del Argentina, no solo por la trascendencia de la visita de la artista estadounidense al país sino por la excelencia absoluta de cada uno de sus shows.

Jueves 9, sábado 11 y domingo 12 de noviembre, tras aplazarse la jornada del viernes por tormenta, fueron las fechas en las que el público argentino -y un gran número de público extranjero- pudo disfrutar de, al menos para este humilde periodista, el mejor show que ha pasado por el país en los últimos años.

Taylor Swift pasó por Argentina y atravesó a la sociedad desde distintos puntos.

La excelencia musical, desde el sonido de la banda, la voz y el CARISMA (sí, en mayúsculas) de Taylor, sumado a la fuerza y el talento de los bailarines, más el despliegue escénico, el uso de las pantallas, el detalle de la iluminación, condimentados por el amor, furor y fidelidad avasallante de los fanáticos, lograron una conjunción perfecta que a lo largo de tres horas y media evidenciaba el motivo por el que Taylor Swift es una de las artistas más importantes del planeta.

A las 20.45, tras una cuenta regresiva en las pantallas de 2' 20", y saliendo de la nada, como un truco de magia, Taylor Swift aparecía en el escenario para darle comienzo a su tercera y última presentación del The Eras Tour en la tierra campeona del mundo. 

Narrar la historia detallando canción por canción puede llevar a la monotonía de una crítica artística sobre un recital y si hay algo que la presentación de Taylor Swift no tuvo fue justamente esa cotidianidad y puntos previsibles de los shows. 

Reputation fue una de las etapas del show de Taylor Swift.

Cada momento, de las 10 etapas que tuvo el show, sumado a cada canción, de las 41 que cantó, tuvo momentos culmines -o que parecían serlo, pero que luego se veían superados por el siguiente- y brillantes -con el verdadero significado de la palabra brillar-.

Taylor Swift repasó cada una de sus etapas en su sexta gira mundial en donde celebró sus casi 20 años de carrera musical. Con 18 cambios de vestuario fue incorporando a todo ese despliegue escénico un repertorio que incluyó canciones de cada uno de sus diez discos de estudio. Cada uno de los actos a su vez contó con diferentes temáticas creando el escenario en una oficina, un departamento, una cabaña o una piscina gigante, por mencionar los más destacados.

Taylor Swift también tuvo momentos acústicos durante el show en River.

Pero a cada una de estas propuestas se les sumaba, en la mayoría de los casos, una coreografía excelsa con un cuerpo de bailarines que no podía parar de mirar al público y ser cómplices del momento que estaban viviendo sumergidos en la mezcla perfecta: una artista inigualable y el mejor público del mundo -valoración de este periodista argentino al público de su misma nacionalidad-.

En la tercera presentación, en el show despedida que fue aplazado del sábado al domingo, Taylor Swift dio vuelta el juego y se rindió a los pies de Argentina. No solo por mencionar reiteradas veces, en un castellano estadounidense la frase "te amo", o en su idioma natural "i love you, Argentina", ni tampoco por sacarse el auricular para escuchar mejor y sorprenderse del vitoreo del público, sino que entre sus cambios de looks sumó una vestimenta con los colores de Argentina (podríamos decir que se puso la 10 de Messi, pero en modo y estética de reina absoluta).

"No puedo creer que haya tardado tanto en venir. No volveré a cometer ese error, vendré muchas veces más", dijo Taylor Swift en una promesa que el público tomó y le hará saber, con la pasión que nos caracteriza, que acá, en este suelo, ya la están esperando de nuevo.