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María Julia Oliván reveló el motivo por el cual dejó su carrera en los medios

La periodista, que supo construir una carrera exitosa, se alejó de la televisión y la radio hace ya cuatro años.
María Julia Oliván dejó los medios hace cuatro años La periodista contó las razones que la alejaron de la televisión y la radio
María Julia Oliván dejó los medios hace cuatro años La periodista contó las razones que la alejaron de la televisión y la radio

María Julia Oliván supo construir una gran carrera periodística que duró 15 años, hasta que ella misma decidió ponerle fin por un motivo más que fuerte y valedero relacionado con su hijo Antonio.

Su éxito en televisión y radio se interrumpió cuando a su hijo Antonio le diagnosticaron el espectro de autismo. Desde ese momento, la vida de Oliván dio un giro rotundo y acentuó su oficio de madre.

Aprovechando sus conocimientos periodísticos, decidió buscarle una vuelta de tuerca para volver de a poco a lo que tanto la apasionaba, generó un podcast y plasmó un proyecto llamado Chat de mamis.

María Julia Oliván y Antonio, su hijo.

Sobre cómo descubrieron que su hijo tenía autismo, en diálogo con La Nación reveló que fue durante una visita a su médico. “Notó un juego atípico. Él tenía un consultorio que era como una pequeña plaza. Y vio que Antonio iba de un lado a otro. Entraba a la casita, salía, iba para otro lado, le tocaba la computadora, deambulaba, no se quedaba a jugar”, contó.

“Yo lo saco adelante, pensé. Me propuse hacer todo el día estimulación. Y fue lo que hice. Estaba tan convencida de que iba a mejorar que pensaba: ‘Yo ya le dije a todo el mundo que es autista y a los 4 años va a hablar y no se va a notar”, agregó.

No obstante, eso no pasó. “No sé si fue por la pandemia o qué. Pero cuanto más grande es, más se nota”, comentó la periodista sobre cómo fueron estos años desde que se enteró de la situación que atraviesa junto a su hijo.

María Julia Oliván y su familia.

Asimismo, Oliván confesó que aprendió a vivir con eso y que ahí fue que decidió dedicar todo a su rol de madre. “Se llama aceptación activa. Mientras lo iba aceptando, iba actuando. Puse primera y avancé, como soy en la vida”, expresó.

“También sufrí mucho. No paraba de llorar. Era una locura. En esa época trabajaba en Intratables. Y antes de entrar al canal, lloraba quince minutos en el auto y después bajaba”, concluyó.