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Rod Stewart brilló anoche en Buenos Aires

A diecinueve años de su última visita al país, Rod Stewart dio una clase magistral de rock and roll anoche en el estadio porteño de Vélez Sarfield. "Voy a cantar todo lo que quieren escuchar y más", adelantó el músico al comenzar el show con uno de sus grandes éxitos: "It´s a heartache".
Foto: EFE
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Treinta y cinco minutos después de las nueve de la noche – y tras los números de apertura a cargo de Iván Noble y Juanse en plan solista y de un video introductorio que, al mejor estilo adelanto cinematográfico, parodiaba al film “The Godfather” (“El Padrino”) con el simpático “The Rodfather” -, el propio Stewart confesó: “Voy a cantar todo lo que quieren escuchar y más”.

El sitio 10musica.com publica en su página web que se desarrolló un show que conformó a un público que promediaba los cuarenta años. Acompañado por una banda sólida y muy versátil, ya que se acomodaba con notable naturalidad a los cambios de climas que los temas iban sugiriendo, el músico puso en práctica sus reconocidas habilidades para seducir con gestos, palabras, cambios de vestuario y obviamente sus canciones tanto al público como a sus coristas de color y a la llamativa saxofonista rubia que tenía a su lado. Más allá de no contar con el dinamismo de sus años mozos (no obstante mostró un óptimo estado físico), Rod Stewart evidenció que su registro vocal áspero, cascado no sólo continúa siendo su marca de fábrica sino que goza de muy buena salud, especialmente en aquellos pasajes donde la exigencia era mayor.

La noche arrancó con “It´s a heartache” (clásico de Bonnie Tyler) y fue subiendo la temperatura con “Some guys have all the luck”, “Downtown train”, “Have you ever seen the rain?”, “Forever young”, “Young Turks” y una soberbia interpretación de “Infatuation”. El tono romántico de la velada ocupó un amplio espacio, especialmente cuando sonaron “Tonight´s the night”, “First cut is the deepest”, “Have I told you lately that I love you?”, “I don´t want to talk about you”, “Maggie May” y la inmortal “Sailing”.

Como no podía ser de otra manera, el fútbol también dijo presente tratándose de un fanático como él. Así fue que en “You’re in my heart, you’re in my soul” revoleó orgulloso una bandera verde y blanca del club de sus amores, el Celtic, además de obsequiar balones al público mientras sonaban los sugestivos acordes de “Hot legs”, escala previa al doblete final con “Lady Jane” y la esperadísima “Da ya think I’m sexy?”.

Con una puesta en escena decididamente sobria, Rod Stewart confirmó su status de icono y demostró, al igual que los Rolling Stones, Bob Dylan, David Bowie y otras contadas leyendas vivientes, que el rock no es una cuestión de edad sino de actitud. Algo que Stewart, aún dosificando su repertorio y recurriendo a standards de jazz para reinventarse, conserva. Y eso, a los 63 años, es muy meritorio.

Mirá parte del show grabada por sus fans: