"El ataque de pánico que me salvó la vida", por Peter Cubillos

"El ataque de pánico que me salvó la vida", por Peter Cubillos

Hace unos buenos años andaba medio perdido. Estudiaba y laburaba, pero no sabía para qué ni para quién, y andaba al palo de un lado para otro, con horarios y fechas límites, con una desesperación por llegar a hacer todo y cumplir mi cuota para vivir en este mundo.

Peter Cubillos

Me acuerdo de haber sacado la cuenta de las horas que tenía ocupadas entre facultad, laburo, bondi, comer y dormir, y me quedaban algo de dos horas en el día para mí en las que en general estaba muy cansado para hacer algo más que estar cansado.

Autora: Martina Lanatti.


Y de tanto ir al palo y de tanta presión autoimpuesta, una noche me encontré sentado en el sillón del living a las tres de la mañana con lo que después me explicaron que había sido el principio de ataque de pánico. Se la pasa mal, para qué mentir, es una mierda. Puteé contra la vida, contra la suerte, contra el destino o como quieran llamarlo, y catalogué a ese como el peor momento de mi vida.

Pero el tiempo siguió pasando, y como sabrán, la mierda es mierda, pero también es abono, y así fue para mí, que después de pasarla tan mal empecé a buscar una salida, y de repente vi a gente que antes no había visto, y me cansé de todo y me decidí a hacer lo que quería, y escuché a gente que antes no hubiese escuchado, y leí cosas que me hicieron bien, y me abrí a la posibilidad de que al final existe otra vida, o mejor dicho, existen tantas posibilidades de vida como uno quiere que existan, y de a poco me fui acomodando hasta encontrarme y poder ver que el único deber que tenía, era el deber de hacer lo que quería, lo que me hacía bien.

Hoy miro para atrás y me doy cuenta entonces de que es muy jodido darle valor a un momento de tu vida mientras ocurre, porque de no ser por ese momento en que la pasé mal jamás estaría donde estoy hoy, con una vida tan linda que me cuesta creerla. A veces la vida te da piñas en la cara y no sabés por qué, pero ahora sé que lo que fue un momento de mierda, es hoy el volantazo que me hizo cambiar, y hasta lo miro con cariño. Por supuesto que no digo que todos los golpes sean buenos, solo digo que no se apresuren a sacar cuentas, porque el único que le puede dar valor a los momentos de tu vida es el tiempo.


@cubillospeter

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