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Es mamá de dos y confiesa por qué elige esta forma de crianza: "Es lo que me sale"

La crianza respetuosa se presenta como una modalidad para educar a nuestros hijos/as que está en boga. Te contamos la experiencia de una madre que la practica cada día desde su convencimiento personal y su disfrute.

En marco del mes de la madre, MDZ Femme busca recuperar testimonios de madres reales que lidian con distintos modelos de crianza en la vida cotidiana, en medio de sus trabajos, de sus relaciones de pareja y de su propia experiencia como mujeres. En esta ocasión, hablamos con una mamá que adhiere a los criterios de la crianza respetuosa

Hace un tiempo hablamos de qué es y cómo llevarla a la práctica la crianza respestuosa. Indagamos sobre los pilares de esta forma que actualmente muchas madres eligen para criar a sus hijos. Repasando algunos de ellos podemos decir que la base de este estilo de vida es que las decisiones y el trato diario se realicen a partir de la empatía, el respeto, la igualdad y el amor. 

La crianza respetuosa no supone no ponerle límites a nuestros hijos, sino hacerlo de otra forma. Foto: Shutterstock.

Gabriela es mamá de dos niños pequeños y comparte esta modalidad de acompañar el crecimiento de ellos. “Se trata de criar al niño o niña con el mismo respeto que tratarías a una persona adulta. Si una persona adulta está llorando no vas a pensar que te está manipulando, sino irás a contenerla”.

“Mucha gente cree que este tipo de crianza es sin límites y no es así. Los límites son necesarios, pero están dados de otra forma”, expresó la entrevistada. Explica que ella permanentemente repasa estos límites que le impone; “me cuestiono mucho lo que hago, si lo manejé bien y cuando no”. 

Frente a esta nueva modalidad de crianza, que se aleja bastante de las bases de la tradicional, Gabriela confiesa que experimentó recurrentes cuestionamientos. ”Fue una ruptura muy grande con la crianza que había tenido mi mamá y con que me crió ella a mi. Recibí muchas críticas”, expresó. 

Gabriela cuenta que muchas veces se confunde este tipo de crianza solamente con el hecho de dar la teta o hacer colecho. Cree que son herramientas que tiene para sus hijos, pero esto no significa que no se pueda llevar a cabo una crianza respetuosa sin ellas. “Son elecciones de cada una y tienen que hacerse de forma consciente. Yo le di a mis dos hijos teta a demanda y también hice colecho con ambos. Es lo que a mi me sirve, es una cuestión de supervivencia mía”, agregó.

La teta a demanda es una práctica que cada vez más madres eligen. Foto: Shutterstock.

“No me imaginaba tener un hijo y hacer caso omiso a su llanto o no darle la teta a demanda. No concibo otra forma de crianza, es lo que me sale y la disfruto”. Y esto es clave porque este tipo de crianza trae no solo beneficios para el hijo/a sino también para madres y padres.

Como toda opción va a repercutir en la relación a futuro que nuestro hijo tenga con nosotras. “Espero que me consideren a mi y a su papá como adultos en los que pueden confiar para contarnos cualquier cosa. Que puedan venir a pedirnos ayuda me parece esencial”, comentó la entrevistada.

Para finalizar, Gabriela explica que la crianza respetuosa tampoco debería convertirse en un mandato social como “la forma perfecta de criar”. Cada mamá hace lo que puede con las herramientas que cuenta y ello siempre es igual de valorable.