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“Soy mamá de mi mamá”: una situación que se les presenta a muchas mujeres

¿Qué pasa cuando llega un momento de la vida en el que los roles de madre e hija se invierten? Las hijas les recuerdan la hora del remedio, las comidas, el pago de las cuentas y las mamás, por su parte, reciben las órdenes de diversos modos.

Es cotidiano ver que muchas hijas mujeres, por esta práctica cultural que les impone las "tareas de cuidado" en los hogares, comienzan a tomar el rol de mamá de sus propias madres. Puede ser por diversos motivos, pero el fenómeno tiende a acrecentarse.

El cuidar de nuestras madres se convierte, muchas veces, es una responsabilidad más. Foto: Shutterstock.

"Resulta difícil aceptar que quien te cuidó toda la vida, incluso ayudándote con tus propios hijos, necesita ahora de una atención más o menos continua", explica Juana, entrevistada por MDZ Femme.

Al igual que ella, otras mujeres cuentan que la inversión de los roles requiere de todo un proceso de aceptación para evitar enojarse cotidianamente. "Aceptar que mi mamá ahora se olvida de algunas cosas y que es necesario recordarle otras cada nuevo día, es complicado, porque una pretende que siga siendo como antes", expresó Lucía.

Pareciera que cuando uno ya tiene los hijos propios más grandes y había terminado las tareas de cuidado, aparecen nuevas responsabilidades que una no había calculado y el verdadero desafío es cómo afrontamos todas ellas. "Y es una sensación similar a la que sentía con mis hijas, porque uno siente su vulnerabilidad y su necesidad de ayuda, pero a veces no contás ya con la misma paciencia ", agregó otra.

Muchas mujeres sienten culpa si no le brindan la atención que las madres necesitan. Foto: Shutterstock.

Es por eso, que, muchas veces, estas situaciones hacen sentir una mezcla de emociones, cariño, claramente, pero también culpa por no haberle devuelto todo como hija lo que ella había dado como madre.

Estos sentimientos encontrados son parte de la vivencia de ser cada día madre de la propia madre, un esfuerzo en el que la gratitud y el amor se cruzan y que hay que saber cómo llevarlo.