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¿Tenés adiposidad localizada?

Hoy nuestra cosmetóloga-esteticista nos cuenta por qué se acumula la grasa en nuestro cuerpo y cómo podemos combatirla. ¡Anotá estos tips!

Todos tenemos en nuestro cuerpo tejido adiposo o graso, tanto mujeres como hombres. Este está conformado por células llamadas adipocitos que son las encargadas de acumular lípidos, para proveernos de energía en caso de necesitarla. El tejido adiposo o graso sirve para proteger los órganos de nuestro cuerpo, para detectar diferentes temperaturas externas o internas y también como amortiguador entre otras cosas.

Cuando hablamos de tejido adiposo a nivel estético, nos referimos específicamente a las grasas acumuladas que suelen modificar nuestro contorno corporal. Esa adiposidad, suele localizarse principalmente en la mujer en zonas de abdomen bajo, en flancos (rollitos), en cadera baja (pantalón de montar), en los aductores y en la parte interna de las rodillas. En cambio en el hombre, suele localizarse principalmente en abdomen y flancos.

Este tipo de grasas localizadas específicas suelen acumularse con mayor facilidad cuando:

  • Comemos en exceso harinas, azúcar, aceites, embutidos, gaseosas, entre otras cosas ricas que suelen tentarnos hasta provocarnos una adicción, que después nos cuesta muchísimo sacrificio tomar la decisión de disminuir en cantidad.

  • Si no realizamos ningún tipo de actividad física, o sea vida sedentaria absoluta.

  • Si nuestra alimentación es muy desordenada, o sea, hacemos comidas fuera de horario, o pasamos muchas horas sin comer y después "devoramos" mucha cantidad en muy poco tiempo. O también el "picoteo" constante que nunca termina de saciarnos y nos hace acumular cantidad de calorías sin darnos cuenta, sintiendo así que tenemos hambre todo el tiempo.

  • Cuando tenemos problemas hormonales, como el hipotiroidismo, necesitamos sí o sí lograr el equilibrio de la tiroide. En este caso necesitamos la ayuda de un endocrinólogo, el cual indicará la medicación correspondiente y determinará un seguimiento.

  • Cuando estamos embarazadas, al aumentar nuestro peso, más el peso del bebé, también solemos acumular tejido adiposo en algunas zonas. Porque estamos atravesando un cambio muy importante en nuestro cuerpo a nivel interno y externo. Se altera la circulación, las hormonas, retenemos mucho líquido y eso nos hace sentirnos y vernos hinchadas. Nos suele dar más hambre y sentimos más los sabores, ya que se agudizan las papilas gustativas y eso hace que todo sea más rico y sabroso. Más esa supuesta "porción doble" permitida y los "antojitos" que suelen darnos de vez en cuando.

  • El post parto es uno de los estados más difíciles de acomodar en el cuerpo de la mujer. A la mayoría le pasa que después del parto se queda con unos "kilitos" de más y, a raíz de la demanda del nuevo/a integrante de la familia, la madre suele tener muy poco tiempo y muy poca energía como para empezar pronto una dieta y/o actividad física.

En fin, si queremos lograr un cuerpo saludable, enérgico y visualmente estético, lo primero que debemos hacer es:


Mentalizarnos en nuestro deseo, teniendo en cuenta siempre nuestra genética y nuestras condiciones físicas naturales, sin pensar en querer cambiar nuestro cuerpo, sino más bien acomodarlo para mejorarlo y para luego disfrutarlo.

En segundo lugar, tener constancia en lo que vayamos a emprender, ya sea el cambio de alimentación (preferentemente un plan alimentario guiado por una nutricionista, que sea simple y completo a la vez). Empezar una actividad física (tratar de elegir algo que realmente nos guste hacer, para que podamos sostenerlo en el tiempo y no lo abandonemos en la segunda semana). Algún tratamiento de estética corporal con aparatología y/o masajes manuales (esto nos ayudará a la eliminación constante de toxinas, desechos y líquidos retenidos, sintiéndonos más livianas, ayudará también a movilizar nuestras células adiposas para reducir el tejido graso en poco tiempo y lograr que la ropa nos quede más suelta y cómoda. Por supuesto diagramado en un tratamiento específico realizado por una cosmetóloga/esteticista).

¡Y por último disfrutar! esto es lo más importante de todo. Parece difícil lograr disfrutar de hacer una dieta o de hacer ejercicio, o de algo que nos requiera un cambio fuerte y sacrificio, pero realmente la única forma de elegir vivir con una sonrisa todos los días, es disfrutar de nuestras elecciones, de nuestros cambios, para así poder lograr fácilmente y sin tanto esfuerzos nuestros objetivos.

Cada mañana tenés la oportunidad de elegir como querés sentirte con tu cuerpo, como aprender a disfrutarlo y como querés que sea tu día.



Romina Iniesta

Cosmetóloga-Esteticista

Mat: 0349