Infaltables en el guardarropa de él
El hombre moderno se preocupa por vestirse bien, por su apariencia, por lograr un look agradable, pero muchas veces no sabe cómo lograrlo.
En el caso de las mujeres es mucho más sencillo. Para nosotras es cuestión de instinto escoger siempre las prendas adecuadas e ir de compras resulta casi una adicción.
Existen prendas claves para conseguir looks modernos sin mucho esfuerzo. Empecemos con las prendas claves que no deben faltar en ningún guardarropa masculino:
Camisa blanca
Siempre las camisas manga larga, aunque sea verano. Lo siento. No son Quico, son señores.
Es una prenda que saca de cualquier apuro, combina con todo y sirve para cualquier ocasión. Si el look que busca es informal, un par de jeans funcionan bien. Si la ocasión es mucho más formal, lo cambias por pantalones clásicos.
Un tipo de camisa así te permitirá estar siempre listo, no importa si vas a la oficina, si en la noche salís con amigos. ¡Después sumá una de jean, y rockeá cualquier estilo!
Blazer oscuro
Muchos creen que esta prenda es demasiado elegante, y por eso la evitan. La realidad es que con los colores y prendas adecuados, es posible lograr un outfit moderno y vanguardista. Todo depende de qué se quiere.
Puede ser un blazer oscuro y en invierno sumar uno de corderoy marrón con pitucones, y quedás perfecto para un día de trabajo o un fin de semana clásico.
No es sólo para días de frío, sino para ocasiones especiales, una saco siempre te va a dar un estilo elegante y sofisticado.
Remera tipo polo
Es obligatoria para lograr un estilo informal y muy fashion. Siempre es bueno tener una blanca y una negra, o azul marino.
Se ve bien con todo, sin importar su color. Se mezcla muy bien con jeans clásicos y mocasines. Un conjunto perfecto para un sábado familiar.
Pantalón de vestir
Prenda básica que da elegancia a cualquier look.
Desde el típico beige hasta el azul marino, estos pantalones dan toques muy clásicos a cualquier look.
De hecho, hay quienes se atreven a usar zapatillas con este tipo de prenda, y, para sorpresa de muchos, es una mezcla que funciona de maravilla.
También con náuticos o mocasines de gamuza, quedan cancherísimos. Sumas una remera básica lisa, o una cuello polo, y ni hablar con una camisa clásica (blanca, azul o a rayas finas).
Jeans
Es una de las prendas infaltables en el mundo de la moda.
Los jeans son de esas piezas que logran contrastar perfecto con cualquier tipo de colores, camisas y zapatos.
Lo ideal es que sea de corte recto, que llegue hasta el empeine y de un azul denim casi estático (el más oscuro).
Zapatos formales
Nada que hable más de un hombre prolijo que los zapatos.
Lo ideal es tener unos marrones y otros negros. Los negros acordonados y con punta, que sirven para traje, o van perfectos con un jean para un look más informal.
El mocasín marrón es un must que acompaña en cualquier ocasión. Van sin medias, muy a lo Julio Iglesias.
Zapatillas
Son un clásico para el guardarropas masculino, perfectos para que acompañes tus fines de semana, tu actividad física o algún evento en exteriores.
Las de las marcas más top sacaron modelos en negro o colores clásicos que acompañan cualquier look.
Para deporte mejor dejar unas separadas, así las baqueteas sin culpa.
Corbata
Es un requisito en el clóset. Antes se pensaba que la corbata debía vestirse únicamente con trajes, pero las tendencias actuales y las mezclas inusuales permiten llevarla en ocasiones informales.
Elegí un diseño que te represente. Puedes encontrar desde las clásicas, azul oscuro y roja, o decidirte por tonos de rosas o verdes. Acompáñala con camisas de tonos que contrasten.
Accesorios
Es a lo que las mujeres una pulsera, colgante o anillo.
Es importante que tengas una buena billetera, de buen cuero y clásica.
Un reloj clásico.
También incorpora un cinturón negro, bien formal y clásico y otro marrón, que te sirva para el día a día.
Anteojos: compra unos bueno. Invertí. Sirven por años y levantan cualquier vestimenta de día.
Un buen perfume
Nada, nada pero nada supera este ítem. Invertí y usalo por un año completo.
No hay mujer que se resista, ni hombre que no mejore ante un ¡buen perfume!.








