El Diván de la Moda - Edición Especial: "Los Candidatos"
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JUAN MANUEL CARBALLO: LOS CANDIDATOS
Nos volvimos a reunir con el mendocino Juan Manuel Carballo, pero en este caso para hablar de la imagen y las campañas de los dos candidatos presidenciales.
Apenas nos sentamos él comenzó con esta reflexión:
En esta campaña no fueron elementos excluyentes los candidatos, sino que lo han sido dos espacios.
Por un lado la fuerza de Cristina Kirchner y por otro lado la oposición, con la que se referenció plenamente Mauricio Macri luego de las últimas elecciones camino al ballotage.
Para entender cómo Macri llega con muchas posibilidades a ser presidente hay que recordar su camino político.
Mauricio Macri surge post crisis de los partidos políticos, donde el pueblo reclamaba gestión y capacidad de gestión. Él se involucra formando un partido desde cero (PRO) y se propone como objetivo político la Capital Federal; ganándolo en 2007.
Las capitales han sido, generalmente, los principales bastiones radicales. Macri avanzó sobre Capital Federal, que era históricamente radical.
Daniel Scioli vivió, desde el minuto uno, dentro del espacio político que lideró Néstor Kirchner, y que ahora lo hace Cristina Fernández de Kirchner. Él no pudo hacer llegar masivamente su estilo ya que siempre se mantuvo en un marco de prudencia; recién en estos meses de campaña post PASO pudo tomar protagonismo y mostrar su perfil de líder.
Su imagen se encuentra dentro de otra imagen, la del oficialismo.
Llega a su candidatura bajo el manto del kirchnerismo e intenta despegarse y personalizar la campaña.
Se jugó a que la fuerza de este proyecto, planteado como estaba, iba a llegar por sí sola, pero hubo muchos aspectos que no se reforzaron bien haciendo un mal manejo de la comunicación y marketing político. Fundamentalmente porque hay que tener en cuenta a qué electorado te dirigís y porque no previó pasos en falsos que la historia ya nos ha enseñado.
El gobierno en sus inicios debería haber aprovechado la oportunidad para construir una imagen proyectada hacia el futuro, que represente a una nueva Argentina. Sin embargo sesgó su gestión refiriéndose a nuestra historia, reflotando problemas que los argentinos ya habíamos vivido y dotando al espacio de una estética retro.

MARIA MALGOR: Hablemos de la imagen y estilo de Scioli en estos últimos 5 años. ¿Qué opinión te merece?
JUAN MANUEL CARBALLO: Él mantuvo la imagen que siempre llevó. Usó siempre trajes. No se lo ve como a alguien preocupado por su imagen.
Se puede observar el impacto de una campaña de ocho meses, con el stress particular de estos últimos.
Sus asesores de imagen, desde mi punto de vista, deberían haberle hecho usar el pelo más corto, para contrarrestar la plasticidad de su cara, esto es que debido a su gran gesticulación un corte de pelo más rígido hubiera permitido un equilibrio transfiriendo mayor firmeza a la imagen. Daniel Scioli del 2010 al 2014
MM: Hablemos de la imagen y estilo de Macri durante los últimos 5 años.
JMC: El salto más importante de Macri, muy personal, es cuando se saca el bigote. Un elemento que tiene muchas connotaciones que hacen más a la derecha. En mi opinión fue una buena decisión.
Él tiene una conformación física que no ha demostrado grandes cambios. Tiene una contextura delgada, lo que le depara pocos cambios en su perfil físico a lo largo de su trayecto político, brindándole homogeneidad en su imagen.
En cambio a Scioli, como a muchos otros políticos, se los ve oscilando según la etapa que están viviendo. Mauricio Macri del 2010 al 2014
MM: ¿Una imagen puede formar una opinión política? Por ejemplo, en las últimas semanas se los mostró a los dos en actitudes diferentes con la gente. Veamos las siguientes.
JMC: En un proceso electoral conviven dos campañas: una de posicionamiento de tu candidato y otra de desposicionamiento del candidato opositor.
Existe el ritual de la política que dice que los candidatos deben ir a saludar y besar a todos los habitantes, recorriendo barrio por barrio, en donde se viven los principales contrastes y muchas veces se lo ve al candidato en situaciones impostadas. Esto es rico material para las estrategias de desposicionamiento. Tanto Macri como Scioli han sido víctimas de estas campañas. Macri y su estilo de relación con la gente
Scioli y su estilo de relación con la gente
MM: En la nota anterior hablamos del uso de la imagen familiar a la hora de hacer campaña. Contame cómo ves la de cada uno de los dos candidatos presidenciales.
JMC: El rol de la familia en el marketing político es importante. Se decide sobre si exponerla o no, y en caso de hacerlo, se piensa bien hasta dónde.
En este caso, en el de los dos, sí fue utilizada la imagen de sus mujeres; no tanto el de su familia.
La imagen de la mujer termina de completar la imagen del candidato, ya que ellos generalmente la neutralizan a través del traje.
Una de las mejores formas de conocer, de manera indirecta, al candidato es a través de su mujer y su familia.
MM: En lo que se denominó campaña sucia, sobre todo cerca del ballotage, se utilizaron dos imágenes en perjuicio de los candidatos. ¿Qué ves en ellas? ¿Pensás que influencian? ¿En ese caso de que así sea en quiénes y cuánto?
JMC: Estas campañas dependen de la fuerza de comunicación de los medios que se utilicen. Son para enemistar al pueblo.
Podría decir, citando a Valle Inclán que “la imagen más bella es absurda en un espejo cóncavo”

Scioli en su viaje a Italia durante las inundaciones en Buenos Aires
Macri durante el recital de Violetta
MM: La imagen de los vice se vio desdibujada, sobre todo en este último tramo. Veamos algunas fotos y decime qué pensás de ellos y como leés su aspecto.
JMC: Generalmente la imagen de los vice se utiliza para ampliar el alcance del mensaje o propuesta.
Muchas veces las diferencias entre uno y otro se transforman en ventajas en las urnas.
La crítica que se le hace a Macri, en cuanto a la elección de Michetti, es que no le sumó, ya que ella representa al mismo electorado que él. El PRO tiene mucho más de partido que de imagen personal, entonces se optó por esa imagen colectiva que invisibilizó al candidato.
El caso de Zannini como vice de Scioli tuvo un costo mucho más alto mostrando, de la noche a la mañana, un candidato que carecía de imagen pública. La gente tomó muy mal la imposición de un postulante a vicepresidente que no conocía, lo que además mostró mucha debilidad por parte de Scioli.
MM: ¿Qué pensás de la televisación del debate? ¿Valió la pena? ¿Estuvo bien hecha?
JMC: Antes que nada me gustaría comentar que, en relación a lo que fue el debate presidencial, no fue una buena decisión el ámbito elegido. Tal vez no permitía otra posibilidad, o a lo mejor el toque de gala que se le quiso imprimir, lo ameritó.
Se dio un ambiente oscuro, lo cual limitaba a la población a la percepción y visualización de todo lo que es el lenguaje “no verbal”, que hace a la lectura de quién habla. El lenguaje corporal dice mucho más de lo que ellos dicen verbalmente.
Observé el debate como oscuro y con graves errores de iluminación que no favorecía a ninguno de los dos.
Sería interesante prever que el político sepa a qué cámara debe hablar cuando se dirige al pueblo. Se los vio muchas veces hablando hacia el vacío y eso no permite valorar a través de la mirada, que es lo que le permite conectarse visualmente con el pueblo; permitiéndole a este decir el clásico: “le creo, no le creo”.
MM: Cerremos este análisis con la siguiente foto. ¿Qué podés leer en esta imagen?
JMC: Veo dos candidatos que pertenecen al mismo segmento, que posiblemente tengan los mismos gustos, pero que los separa el gran enfrentamiento entre modelos que es el que se debatirá este domingo. Cada uno, con su modelo de país.












