"Ojo de Dios": la apuesta de BYD por una conducción más inteligente y segura
BYD avanza en conducción inteligente con Ojo de Dios, sistemas de asistencia en tiempo real y un nuevo procesador preparado para autonomía avanzada.
BYD sostiene que el futuro estará marcado por vehículos que funcionen como asistentes inteligentes.
La industria automotriz atraviesa una transformación marcada por la incorporación de inteligencia artificial, sensores avanzados y sistemas capaces de asistir al conductor en tiempo real. En ese escenario, BYD continúa ampliando el alcance de “Ojo de Dios”, su ecosistema de conducción inteligente orientado a mejorar la seguridad vial y optimizar la experiencia de manejo.
La tecnología integra cámaras, radares, sensores y algoritmos de inteligencia artificial que monitorean de manera constante el entorno del vehículo para detectar riesgos y asistir al conductor en distintas situaciones. Entre sus funciones se encuentran el mantenimiento de carril, la detección de peatones y obstáculos, la navegación asistida en ciudad y ruta, así como maniobras de estacionamiento automatizadas.
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La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de la compañía para desarrollar vehículos cada vez más conectados e inteligentes. Según la visión planteada por la automotriz, el objetivo de largo plazo es avanzar hacia escenarios con una reducción significativa de los accidentes de tránsito gracias a sistemas capaces de anticipar riesgos y colaborar activamente con el conductor.
BYD sostiene que el futuro de la movilidad estará marcado por vehículos que funcionen como asistentes inteligentes permanentes, capaces de procesar grandes volúmenes de información en tiempo real para mejorar tanto la seguridad como la eficiencia durante la conducción.
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XUANJI A3, el nuevo cerebro de BYD
Uno de los anuncios más relevantes dentro de esta estrategia tecnológica fue la presentación del XUANJI A3, el primer sistema en chip (SoC) para conducción de grado automotriz fabricado con tecnología de 4 nanómetros y desarrollado de manera autónoma en China.
El procesador fue diseñado para servir como el núcleo de los sistemas avanzados de asistencia a la conducción y es compatible de forma nativa con funciones vinculadas a la conducción autónoma de nivel 3 y nivel 4. De acuerdo con la compañía, una configuración de tres chips puede superar los 2.100 TOPS (billones de operaciones por segundo) de potencia de cálculo por vehículo.
Además de incorporar uno de los procesos de fabricación más avanzados de la industria, el XUANJI A3 registra un consumo energético por TOPS un 20% inferior al de productos comparables y ya se encuentra en producción en serie.
El sistema permite integrar información proveniente de sensores LiDAR, cámaras de alta definición y radares para generar una representación tridimensional del entorno. Combinado con los algoritmos desarrollados por BYD, el procesador busca maximizar la capacidad de análisis y respuesta del vehículo, mejorando tanto el desempeño de los sistemas de asistencia como los estándares de seguridad.
Una garantía inédita en la industria
En paralelo al desarrollo tecnológico, BYD anunció recientemente en China una medida poco habitual en la industria automotriz. La compañía se comprometió a cubrir la totalidad de los daños derivados de incidentes que ocurran mientras sus sistemas de estacionamiento inteligente y la función Urban Navigate on Autopilot (NOA) del sistema Tianshen-BYD se encuentren correctamente activados y operando dentro de las condiciones previstas.
La medida alcanza tanto a nuevos compradores como a usuarios que actualicen sus vehículos al sistema de asistencia a la conducción Tianshen-BYD 5.0 en el mercado chino.
La decisión busca aumentar la confianza de los usuarios en las tecnologías de conducción inteligente y acelerar su adopción masiva, en un contexto donde los fabricantes compiten por demostrar la fiabilidad de sus sistemas avanzados de asistencia.
Actualmente, BYD informa que más de 3,15 millones de vehículos equipados con tecnologías de conducción inteligente circulan con sus sistemas, mientras que la compañía procesa diariamente más de 200 millones de kilómetros de datos de manejo. Esa información es utilizada para entrenar y mejorar continuamente los algoritmos de inteligencia artificial que respaldan sus funciones de asistencia al conductor.
Con la evolución de plataformas como Ojo de Dios y el desarrollo de nuevos procesadores especializados como el XUANJI A3, la carrera por la conducción inteligente suma un nuevo capítulo, con la seguridad vial y la automatización como algunos de los principales ejes de innovación para los próximos años.


