BMW Serie 7 E23: el clásico que vuelve a la vida en la temporada final de Stranger Things
El legendario BMW 733i de finales de los 70 se convierte en una pieza clave de la narrativa en el cierre de la serie de Netflix.
BMW Serie 7 E23
BMWEl BMW Serie 7, nacido originalmente a fines de la década del 70 bajo el código interno E23, ha recuperado un protagonismo inesperado en la cultura popular. La primera generación de este buque insignia, diseñada para ofrecer el máximo placer de conducir, se ha integrado perfectamente en la atmósfera de Stranger Things.
El BMW 733i no es solo un objeto de época en la pantalla; es un testimonio de cómo el diseño y la tecnología de BMW han logrado trascender generaciones, posicionándose hoy como un referente absoluto entre los autos clásicos.
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Potencia y deportividad: el corazón de 197 CV del BMW 733i
A diferencia de otros sedanes de lujo de su tiempo, el BMW 733i nunca sacrificó el rendimiento por la comodidad. Este modelo estaba equipado con un robusto motor de seis cilindros en línea de 3.2 litros que entregaba 197 CV, una cifra imponente para los estándares de los años 80. Gracias a su inyección electrónica de nafta, una innovación para la época, el auto ofrecía una entrega de potencia suave y una fiabilidad que lo hacía destacar frente a sus competidores más tradicionales.
El carácter del 733i era, en esencia, el de un deportivo con traje de gala. Según las crónicas de la época, el vehículo tomaba las curvas con una precisión que recordaba a un monoplaza, manteniendo una trayectoria limpia incluso en giros cerrados. Esta agilidad, combinada con una calma absoluta en el habitáculo, permitía a los conductores tener una percepción clara del camino, ya sea en una autopista alemana o recorriendo las calles de un pueblo lleno de misterios como Hawkins.
Diseño icónico y tecnología de vanguardia en Hawkins
El diseño del E23, con su característica "nariz de tiburón" y su robusta presencia, lo convirtió en la elección lógica para los protagonistas de la serie. En un contexto donde deben enfrentarse a las amenazas de "El Otro Lado", el BMW 733i se presenta como una herramienta de rastreo sofisticada. Su habitáculo no solo brindaba lujo, sino también una ergonomía avanzada que permitía a los personajes centrarse en lo importante mientras se desplazaban de un punto a otro.
Incluso en situaciones de baja velocidad o maniobras complejas en un estacionamiento, el Serie 7 demostraba una agilidad sorprendente para sus dimensiones. La suspensión trasera de brazos oblicuos y los frenos de disco en las cuatro ruedas aseguraban que, ante cualquier imprevisto, el auto respondiera con la fidelidad que solo la ingeniería de BMW puede garantizar. Esta mezcla de seguridad y estilo es lo que ha permitido que el 733i conecte tan bien con las nuevas audiencias que descubren la marca a través del streaming.
El legado de BMW y su conexión con el universo Stranger Things
La integración del BMW 733i en la narrativa de la serie refuerza el estatus de la marca como un símbolo de estatus y rendimiento. El vehículo refleja la evolución de sus conductores: al principio visto como un emblema de elitismo, termina convirtiéndose en un miembro fundamental del equipo en la batalla final. Este simbolismo es parte del éxito de la serie, que utiliza objetos icónicos para profundizar en la construcción de sus personajes.
Hoy, mientras el mundo del automovilismo avanza hacia la electrificación y potencias que superan los 500 CV, volver a ver un clásico como el 733i en acción nos recuerda las raíces del lujo moderno. Es un puente entre el pasado y el presente, una pieza de colección que sigue quemando nafta con la misma elegancia con la que salió de la fábrica hace más de cuatro décadas. Su paso por Stranger Things asegura que el legado del E23 siga vivo en la memoria de los fanáticos por mucho tiempo más.

