Presenta:

Peugeot y la carrera por la autonomía eléctrica

Desde el lanzamiento del Peugeot VLV en 1941, la historia de la marca y la electrificación está marcada por una lucha constante por ganar kilómetros de autonomía eléctrica.

La trayectoria de Peugeot en el ámbito de los vehículos eléctricos comenzó en 1941 con el debut del VLV, un auto compacto diseñado para sortear la escasez de combustible provocada por la Segunda Guerra Mundial. Su propósito era garantizar el desplazamiento de servicios esenciales como el sector sanitario y el correo.  

Este pequeño cabriolet funcionaba con cuatro baterías de 12 V que generaban 3,3 CV de potencia y podían recargarse en cualquier toma de corriente. Con una autonomía de entre 75 y 80 km (suficiente para cubrir el trayecto entre Madrid y Toledo) y una velocidad máxima de 36 km/h, estaba pensado exclusivamente para la movilidad urbana. Se produjeron 377 unidades de este modelo, que se distinguía por llevar un rayo en la parte frontal en lugar del icónico León de la firma.  

Tras este primer avance, la crisis petrolera de las décadas de 1970 y 1980 impulsó a la marca a retomar sus investigaciones en electromovilidad. Modelos como el Peugeot 104, que llegó a recorrer 30.000 km anuales, fueron prueba de ello. Aunque incorporaba baterías Alstom, el uso de plomo representaba su principal inconveniente. 

Gama de Peugeot 208 en Europa

Para 1982, se llevaron a cabo ensayos exitosos con 20 unidades del Peugeot 205, cuyo desempeño allanó el camino para la versión eléctrica de la furgoneta Peugeot J5. De este último se entregaron 50 unidades a la petrolera ELF en 1989. A pesar de que su autonomía seguía fijada en 70 km, podía alcanzar una velocidad de 80 km/h.  

En 1995, Peugeot dio un salto significativo con la introducción de la variante eléctrica del Peugeot 106, consolidándose como líder global en esta tecnología. Su velocidad máxima de 110 km/h y la posibilidad de cargar el 80% de su batería en apenas dos horas (y el 100% en seis) lo convertían en una alternativa atractiva para la ciudad, aunque su autonomía seguía limitada a 80 km. 

Con la llegada del siglo XXI, el Peugeot iOn incorporó baterías de iones de litio, llevando el rendimiento de los eléctricos a un nuevo nivel. Su autonomía de 150 km, sumada a su maniobrabilidad y dimensiones compactas, lo hacían ideal para el tráfico urbano.  

Gama de Peugeot 308 en Europa

Esta tecnología también se trasladó a los vehículos comerciales en 2014 con el lanzamiento del Peugeo t Partner Electric, producido en Vigo y con características similares a las versiones térmicas del modelo: un volumen de carga de 3,7 m³ y una capacidad de hasta 695 kg. 

En 2017, apareció el Peugeot Partner Tepee, pensado para el ocio y el uso familiar. Ambos vehículos ofrecían una autonomía de 170 km, suficiente para recorrer la distancia entre Madrid y Cuenca sin necesidad de recargar.  

En 2019, los Peugeot E-208 y E-2008 marcaron una nueva era en la movilidad sostenible, brindando a los conductores la opción de un modelo "cero emisiones". Su conducción silenciosa y libre de vibraciones, junto con una autonomía de 340 km, los convirtieron en una referencia en el segmento. 

En 2023, se presentó la nueva generación, con una estética robusta y fluida que incorpora la imagen renovada de la marca y un motor eléctrico de 156 CV, permitiendo superar los 400 km de autonomía.