Los 5 mejores autos de Dominic Toretto en Rápido y Furioso

Los 5 mejores autos de Dominic Toretto en Rápido y Furioso

Se trata de las sagas que más han disfrutado millones de fanáticos de los autos. El personaje de Vin Diesel manejó algunos de los autos más deseados por todos. En este repaso, destacamos los mejores.

MDZ Autos

MDZ Autos

Allá por el 2001, cuando se estrenó la primera Rápido y Furioso, los amantes de los autos encontramos un motivo más para disfrutar de este saga, más allá de las aventuras de Dominic Toretto (Vin Diesel) y Brian O'Conner (Paul Walker).

Es que los autos, de todo tipo y color, potenciados y clásicos, japoneses y bestias estadounidenses, hipnotizaban por potencia y mecánica.

Teniendo en cuentas estos parámetros, el sitio especializado Auto Cosmos realizó un top 5 de los mejores autos utilizados por Dominice Toretto.

A saber:

Dodge Challenger SRT8

El Dodge Challenger SRT8 más que un auto muy protagonista en la historia de Rápido y Furioso, hace de vínculo entre el pasado y el futuro. El Challenger, al ser el nuevo muscle car coupe de Dodge, de alguna manera es revisitar la idea del Charger en el futuro (sabiendo que el Dodge Charger sólo se ofrece en configuración sedán), de la misma manera que Brian O'Conner maneja un Nissan GT-R, como evolución del R34 GT-R que ya le conocemos.

Estos autos, costosos por ser nuevos, se pagaron en la trama con el botín robado al mafioso brasileño Hernán Reyes.

Al Challenger lo vemos al final de Rápidos y Furiosos 5in Control y en el inicio de Rápidos y Furiosos 6, donde el personaje de Paul Walker le pide a Toretto, casi como un gag recurrente en la saga, reivindicar en una carrera quién de los dos es el mejor a bordo de sus nuevos autos.

Buick GNX

Un auto especial, sin dudas, es el Buick GNX, nacido en 1987 como la última evolución especial del Buick Regal Grand National. Su pequeño motor V6 de 3.8 litros, recibía ayuda de un gran turbo cargador, lo que le ayudaba a desarrollar 300 Hp y más de 400 Nm de torque, humillando a muchos post-muscle car de la época con motores V8, además de contar con cifras de aceleración que hicieron palidecer a súper deportivos como el Ferrari F40 y el Porsche 959.

El GNX se hizo famoso en la saga como el modelo en el que Toretto lidera un robo a un camión de combustible (Rápidos y Furiosos, la cuarta película), manejando en reversa y pasando por debajo de un depósito en llamas. No apareció más después de dicha secuencia, pero fue suficiente como para hacerse de fama.

Chevrolet Chevelle SS

La cuarta entrega de la película vio un giro en la elección de autos de Toretto, siempre fiel a los productos de Mopar.

Ya habiendo comenzado la historia con el Buick GNX, a Toretto se le ve conduciendo un Chevelle SS de color rojo, modelo que más adelante tunea con un look mate para competir en la carrera que supuestamente lo llevaría a conocer a Braga. El Chevelle sería destruido más adelante con la explosión de un tanque de nitro, involucrando a otros autos.

El Chevelle SS 454 de 1970 equipa un V8 de 7.4 litros. Algunas versiones, se decía, superaban fácilmente los 450 Hp. De los Chevelle de esa generación, es el más memorable, seguido por la camioneta El Camino en la misma plataforma y el gemelo Buick Skylark GSX.

Mazda RX-7

El Mazda RX-7 de 1993 (FD) apareció como el deportivo de preferencia para Toretto al inicio de la primera película. De color rojo, con decoraciones en color metálico y un gran alerón, le gana al Mitsubishi Eclipse de Brian O'Conner durante la primera carrera.

La versión original del RX-7 se puede encontrar en potencias que van desde los 250 hasta los 280 caballos de fuerza. Su motor rotativo turbo cargado, su diseño futurista y atemporal, en conjunto con su equilibrado trabajo de chasis lo han transformado en un deportivo de culto.

Esta unidad sería más adelante reciclada en la segunda entrega de la película como el auto de Orange Julius. De todos los autos de Toretto, sería en esta la única película donde lo veríamos al mando de modelos japoneses (Supra, Civic, RX-7).

Dodge Charger R/T

Sin dudas, el auto insignia de Toretto, y el más identificable con la saga de Rápido y Furioso, presente en casi todas las películas, es el Charger R/T de 1970, modelo con historia en Hollywood, siendo también el que le dio vida al General Lee en la película The Dukes of Hazzard.

Al contrario del anaranjado ejemplar de los primos Hazzard, el Charger de Toretto es negro completo, con una vistosa toma de aire en el capot. Este modelo, con 900 Hp, en la trama le perteneció a su padre. Al comienzo de la primera película, Toretto declara no conducirlo porque le asusta.

Más adelante, el auto sería destruido y reconstruido varias veces, ganando distintos looks: con cromo, sin cromo, pintura metalizada, negro mate, con y sin toma de aire, etcétera.

Y cuando Dom no tuvo su amado Charger a la mano, condujo otro Charger, el Daytona, modelo de homologación para NASCAR, conocido por su punta aerodinámica y su enorme alerón trasero, uno de los muscle cars más exuberantes de la historia.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?