Qué son y para qué sirven los Entornos Protectores Alimentarios Saludables
El ambiente en donde se desarrolla cada persona, juega un papel decisivo, que puede gatillar enfermedades, evitar que sucedan o mantenerlas. Estamos hechos de sistemas en constante interacción, estas relaciones son las que determinan, es este caso, nuestra manera de comer dentro de un contexto definido, a su vez influenciado por otros contextos.
Así, la familia, la escuela, los clubes y distintos entornos por lo que transita una persona dan lugar, sostienen o extinguen ciertas conductas alimentarias, directa e indirectamente, mal o bien, ofrecen un aprendizaje alimentario continuo.
Llamamos entornos protectores alimentarios saludables (EPAS), a todas las medidas que sean posibles adoptar para minimizar los riesgos y las conductas alimentarias inadecuadas desde los micro y macro sistemas. Son redes de apoyo que se basan en mensajes congruentes y por ende en enseñanzas positivas y eficientes de los comportamientos alimentarios, generando y/o manteniendo hábitos alimentarios saludables.
Estas son algunas maneras de crear estos entornos
. Compras saludables
. Evitar las bandejas en la mesa
. Acompañar el discurso con acciones concretas saludables familiares
. Disponibilidad de alimentos sanos
. Marco emocional positivo durante las comidas familiares
Identificar factores protectores de las conductas alimentarias, ayudan a diseñar estos espacios físicos y emocionales, para permitir conductas saludables, sostenibles y duraderas.
Si el entorno no se modifica, los esfuerzos centrados sólo en la persona son ineficaces e inútiles, lo que lo rodea no está preparado para el cambio, los estímulos permanecen intactos.
Es imposible aislar a una persona de su medio, es impensado no actuar sobre lo que lo rodea: somos inseparables e influenciables. Interviniendo el entorno, el cambio llega, contagia, se aprende y se enseña.
Por Lic. en Nutrición Noelia Giorlando
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