Presenta:

Comer junto a los viñedos

Almorzamos en Fogón, el restaurante de Bodega Lagarde en Luján de Cuyo. Centenaria arboleda, cálido salón y un espacio ideal para ir con niños.
Foto: Food Lovers
Foto: Food Lovers

 Cada vez que hablamos de un restaurante en una bodega nos imaginamos una comida junto a los viñedos, aunque no siempre es así. En el caso de Fogón, aseguro que esa idea se hace realidad literalmente. Si bien al llegar nos encontramos con una vista un tanto industrial de la bodega, apenas entramos al caserón donde está emplazado el restaurante el panorama se transforma.

Apenas se ingresa está el gift shop y sala de degustación, de cuidado diseño con una selección de productos de alta calidad. Conservas, souvenirs y vinos por supuesto. En el salón contiguo está el restaurante. Es muy acogedor, exquisitamente ambientado y muy luminoso. Las paredes vidriadas dejan ver los viñedos y la centenaria arboleda cuya sombra cubre casi todo el patio. Salvo en invierno, recomiendo elegir alguna mesa al aire libre o en la galería (aunque hay "honguitos" de calefacción para los días frescos).

Uno de los atributos que destaco es la posibilidad de ir en familia, incluyendo niños, ya que hay espacio para que jueguen y  disfruten de algunos entretenimientos como una casita de madera, y un "Sapo" (juego tradicional con fichas).

Las mesas son bastante grandes y cómodas, al igual que las sillas de hierro con almohadones. No hay mantel, pero sí pequeños individuales muy llamativos. Las mesas están puestas con servilletero, copas y cubertería perfectamente ordenados.


Qué se puede comer

Hay un menú de cinco pasos ($1150), y otro de tres. ($780). Ambos incluyen vinos. Pero se puede optar por otro maridaje con vinos de alta gama pagando un plus.

Nos recibieron con una copa de espumoso, un Lagarde Blanc de Noir Extra Brut, diferentes variedades de pan y un cuenquito con oliva.

El primer plato fue un conjunto de quesos de cabra con diferente estacionamiento, y un helado también de queso de cabra. Carpaccio de remolachas, peras asadas, nueves molidas y un aderezo con miel. El vino: un Chardonnay.

Luego llegó un plato fresco, con tomate en tres formatos diferentes: asado, en helado y en gazpacho. Con una crema de berenjenas y menta, y un polvo de aceitunas negras. Delicioso, muy sabroso.

El tercer paso: mollejas laqueadas en arrope de uva, emulsión de pimientos asados, tomatitos cherry confitados y unos brotes. Con migas y oliva. ¿Quién no muere por una buena molleja bien hecha y dulzona?

Para terminar la parte dulce, un medallón de filet, a la parrilla. Con un aderezo de ajo dulce, crema de zanahorias con un toque de comino, y papas asadas al horno de barro. Las texturas en general de las cremas, emulsiones y salsas estuvieron perfectas, sin grumos, muy bien elaboradas. Cada filet de la mesa vino marcado con alfileres de diferentes colores para identificar el punto de cocción, cuya preferencia nos consultaron previamente.

Para la transición entre salados y dulces, nos trajeron una sopa fría de melón, confitura de Sandía y almíbar de albahaca. Para mi gusto le faltó algo de acidez, atributo necesario para

El postre fue un final con aplausos: duraznos a la plancha, con un crocante, helado de frutos rojos y una crema cítrica. Fresco y riquísimo.

Al final café y petit fours, bien artesanales (se nota que saben de chocolatería).

Destaco los ingredientes de primera calidad, muchos de la propia huerta. Y el exquisito helado elaborado en la cocina de Fogón, presente en varios platos (o solo en el postre).

Cada paso fue acompañado por un vino de la bodega. Esta vez pudimos disfrutar un Guarda Chardonnay de Gualtallary, un Guarda Malbec, un Primeras Viñas Cabernet Sauvignon, un Henry Gran Guarda No 1, y un Henry Cosecha Tardía para el postre.

Lo que más me gustó: la comida riquísima, muy sabrosa. Parece básico, pero es algo que muchos olvidan cuando se esmeran por el "show", y sin embargo es lo más importante.

Lo que menos me gustó: las piedritas en el patio, enemigas de los zapatos de tacos. Y la música con volumen muy bajo, me hubiera gustado un poco más alta.


Resumen de bolsillo
Fogón - Bodega Lagarde

. Dirección: San Martin 1745, Mayor Drummond (5507), Luján de Cuyo, Mendoza.
. Tel. (+54 261) 498-0011/3330
. Horarios: lunes a sábado al medio día
. Formas de pago: efectivo y tarjetas
. Seguridad privada
. Estacionamiento
. Opciones para celíacos
. Kids friendly - juegos para niños


Esta reseña es independiente para Food Lovers MDZol, los restaurantes y/o bares no pagan por aparecer en este espacio. En este caso hice dos visitas, una por invitación en diciembre de 2016, y otra en marzo de 2017.

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