Burbujas para días fríos
Si bien es cierto que en invierno tendemos a beber bebidas a temperaturas más altas, como el caso de un buen cabernet con cuerpo o un blend de cepas tintas complejo, lo hacemos para que estos vinos mariden de acuerdo a las comidas de la temporada: un buen locro, un pastel de papas o unos pastelitos fritos. Pero les aseguro que es posible comer con espumosos y comidas que calientan el cuerpo.
Blanc de Blancs
Son elaborados a base de cepas o variedades blancas, normalmente se elaboran a base de Chardonnay, Pinot Blanc o Semillón, aunque también existen algunos de Sauvignon Blanc y excelentes opciones a base de Torrontés.
Imaginen para este espumoso un plato especiado argentino, esa humita que al comerla con sus hilitos de queso se funde en la boca pidiendo un sorbo fresco.

Rosé
Elaborados con cepas blancas y tintas, teniendo estas últimas el mínimo contacto con sus orujos (pieles) al momento de la elaboración para evitar la transferencia de color. El color dependerá además de la cepa utilizada y del porcentaje de blancos que contenga.
Poseen más estructura en boca y son ideales para acompañar carnes o pescados de mar con guarniciones dulzonas como Terrina de Zapallos o Zanahoria Glaseadas que despiertan la frescura y lo vuelven mucho más atractivo.
La sal y el dulzor destacan la acidez de los vinos
Vintage o Millesimé
Los espumosos que lleven esa palabra en su etiqueta o que indiquen el año de elaboración, son dignos de prestarles atención.
La norma es que los espumosos se elaboran mezclando vinos de distintas añadas para poder mantener un estilo constante en los diferentes años.
Cuando se elabora un Vintage significa que están tan felices y agradecidos por la bella cosecha que deciden elaborarlo solito.
Estos vinos suelen ser cuidados y mimados, con muchos más meses sobre lías (levaduras) y muchos meses en botellas.
Son complejos, elegantes y con gran cuerpo y por ello adoro beberlos solos o maridarlos con comida asiática, india preferentemente con especias y dulzores que llaman a intercalar bocados de comida con sorbos de espumoso.
Temperatura de servicio
Mientras más cuerpo tenga el vino mayor temperatura soporta. Obviamente no se les ocurra servirlo a temperatura ambiente, de la casa calentita por la estufa o a la temperatura de la cocina ya que la elevada temperatura hace que el vino pierda el balance (mayor dulzor, menor acidez, mayor astringencia). Lo mejor es tenerlos en la parte baja de la heladera, cerca del compartimiento para frutas y verduras y retirarlo un ratito antes de abrirlo
La seguridad es lo primero
Siempre que vaya a descorchar un espumoso hágalo con el bozal (la pieza de alambre que cubre el cuello de la botella) puesto, porque el corcho puede salir disparado mientra trata de retirarlo.
Los bozales tienen todos seis vueltas, están estandarizados, por lo que no necesita mirarlos mientras los retira.
Se sugiere poner una servilleta encima, sujetarla con el pulgar, proceder a dar las seis vueltas y sin soltar el corcho con su bozal ni por un segundo girar poquito a poquito la botella para que salga.
Recuerden no apuntar con el corcho a ningún familiar o conocido, ni por chiste.
Lo ideal es hacerlo con una mano arriba y otra en la base, para que la presión que logremos entre ambas manos permitan el control total sobre el corcho y la botella evitando los clásicos PUM!
¿Qué sucede si nos sobra espumoso?
Si sobra porque abrimos varias botellas o una sola pero estamos solos, lo mejor es guardarla de pie en la heladera, ya sea en la puerta o en la parte interior si los estantes te lo permiten.
Es ideal si cuentan con una tapa especial de espumosos que mantienen controlada la presión y sino podemos usar un corcho de vino sin burbujas.
Si es uno de los grandes espumosos no perderá tanta burbuja y al día siguiente será la excusa para un brunch.
A descorchar se ha dicho. Hasta la próxima semana.
Hasta la próxima semana.
María Laura Ortiz
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