Rock, Vino y Relax
Todos los años la Bodega Monteviejo organiza un festival llamado, Monteviejo Wine Rock. El evento es liderado por Marcelo Pelleriti, enólogo y músico principal de la bodega junto a Rano Sarbach.
Tengo que confesar que disfruté mucho más este año que los anteriores porque la cantidad de público era limitada y aunque soy una roquera confesa no adoro las multitudes.
En este evento confluyen distintos tipos de expresiones artísticas, desde la sonoras, visuales como gastronómicas.

La experiencia comienza desde que ingresás por las puertas de Clos de los 7, yendo al oeste hacia la Bodega Monteviejo con una vista imponente de la cordillera nevada y los viñedos teñidos de amarillo, ocre y rojo carmesí.
Consumo responsable
Al ingreso ya identificaban al conductor designado con una pulserita de color y este, podía disfrutar del agua, la gastronomía y la música pero no así del vino. Muchos creerán que es exagerado, pero no olviden que luego de vivir Rock, Comida y Vinos hay que manejar una hora y media hasta la ciudad. El consumo responsable no es un chiste, se hace para evitar lo evitable.
Alta Calidad
Este año el sonido fue más que impactante, las ondas sonoras se hacían sentir en el estómago pero sin saturar. Los músicos convocados eran de primer nivel, entre ellos Jaime Torres, Eruka Sativa y mi favorito, Catupecu Machu. Tuve la suerte de descubrir a una gran música, muy pasional llamada Marilina Bertoldi que transmitía música tanto con su voz como con sus gestos y muecas. La adoré.
Se entregaba una copa al presentar entrada, la que a lo largo del día se podía usar para probar los increíbles vinos de Monteviejo como así los de otras bodegas amigas, sobre todo de aquellas que se apasionan por la música.
Algo que no es común en este tipo de actividades es poder disfrutarla con la familia. Los asistentes podían llevar a sus hijos, quienes pueden disfrutar de la música, la gastronomía y de juegos creativos.
La gastronomía era simple pero bien ejecutada, ofrecían panchos, hamburguesas, pizzas pero también se podía disfrutar de empanadas, choripan con pan casero, bondiola de cerdo y carne a la olla. Lo ideal era pedir el plato e ir a buscar una copa de vino que lograse resaltar el maridaje.
Al caer la tarde el frío se hacia sentir, pero entre el movimiento del cuerpo al bailar, lo comido y lo bebido era más que soportable.
Luego del rock, el merecido descanso
Ir desde Monteviejo a The Vines te puede tomar 15 minutos como máximo. Si existiese una calle en línea recta serían solo 5 minutos, pero es necesario cruzar la ciudad de Vista Flores.
Ambos están ubicados en Vistaflores, Tunuyán, una zona preciosa para recorrer en otoño donde las hojas tiñen los árboles en toda la gama de amarillos, naranjas y ocres que te puedas imaginar.
Tomando la ruta 94 hacia la montaña se encuentra The Vines Resort, un lugar de ensueño, donde te saludan amablemente y te esperan con un par de cafecitos calentitos mientras realizás el check in.
Oh la la las villas
Las villas son confortables unidades que cuentan con todo lo necesario para tu relax, tiene appetizers, bombones, snacks y un frigobar lleno a tu disposición. Por supuesto, también te reciben con una botella de vino Encuentro, hecho por el enólogo Pablo Martorell, con dos copones de cristal para disfrutarlo en los sillones o poltronas.
Ni qué decir del dormitorio o de la terraza que da a un brazo del pequeño río que atraviesa la propiedad.
Es un lugar pleno de mimos, desde la atención, la calidez de la decoración, hasta el entorno. No por nada, National Geographic eligió a The Vines Resort entre los 100 lugares a visitar del mundo.
Amanecer con agua nieve camino al desayuno en 7 fuegos fue el broche de oro. Montaña blanquecina, río helado, agua de la piscina climatizada humeando, Cafecito con Omelette de Queso Morbier, Tomate y Palta, panes de Francis Mallmann (soy su fan número uno en lo que a panes se refiere) y dulce de durazno casero como los de la abuela, sin exceso de azúcar y sobrados de sabor.
No soy la clásica relatora o cronista de experiencias pero esta creo que valía la pena compartirla.
Recuerden que el próximo año vuelve el Monteviejo Wine Rock justo después de terminada la vendimia.
Saquen sus pasajes, reserven su alojamiento, carguen abrigos y a disfrutar de un poco de Rock, Vino y Relax
Hasta la próxima semana.
María Laura Ortiz
Twitter @Winifera_ar









