Un gran hallazgo en el Valle de Uco
Tuve un fin de semana soñado. La verdad es que cuando pienso
en descansar, disfrutar de un lindo paisaje y comer bien, visitar el Valle de Uco es ir a lo seguro. ¿Y
hay también buenos vinos? El que quieras.

En la Ruta 94, la que va desde Vista Flores al Manzano Histórico, en Tunuyán, se encuentra un criadero de truchas con un nombre muy particular... “La Trucha Tranqui”. Si has pasado por allí seguramente lo viste y te llamó la atención. Allí donde reinan la vegetación xerófila y las piedras, hay un pequeño paraíso con cabañas para hospedarse, y un cálido restaurant: Opuntia.
Ambientación
El lugar es muy agradable, cuidado en todos los detalles, impecable. Con un estilo rústico, paredes de piedra, pisos de cemento llaneado con detalles en madera, y muchos ventanales. La mesa muy sencilla con cubiertos Tramontina y vajilla simple, y las sillas estilo campo con almohadones. Muy simpáticos los cactus naturales y tejidos como centro de mesa... ¡quería uno! (pero no los vendían) La música suave y la temperatura ideal. No hacía frío ese día, pero vi una moderna estufa tipo salamandra con tiro balanceado que seguramente proporciona la tibieza necesaria en invierno y no te llenás de olor a humo.
Se puede comer afuera, ya sea en los jardines o en un precioso deck con sillones.
La cocina
Es regional de autor, ya que utilizan ingredientes locales simples y de alta calidad, abundantes, con combinaciones originales y presentaciones muy cuidadas. No vas a encontrar el típico plato de campo desprolijo, ni tampoco uno delicado y gourmet. Pienso que tiene el equilibrio justo, al menos para mí, y creo que también para la mayoría de los mendocinos (a quien les voy conociendo muy bien sus preferencias).
Qué comimos
Fuimos eligiendo ente varias opciones para cada paso (salvo
el primero que es único).
El primer paso fue el
Aperitivo, panes caseros riquísimos para acompañar con lactonesa, paté y berenjenas escabeche.
El Segundo paso fue la
Entrada. Pedimos un plato de quesos y fiambres (de excelente calidad),
venía con jamón crudo, longaniza, bondiola, queso azul, gruyere, aceitunas,
nueces y salsa criolla, que a mi parecer ésta última no hacía falta.
También probamos otra
entrada, unas Mollejas braseados, con salsa criolla y chips de camote, sobre una base de polenta a la plancha... Delicoso!
Como Plato Principal pedimos
un bife de chorizo con puré de papas y panceta, estaba muy sabrosop y con el punto de cocción solicitado,
acompañado por riquísimos vegetales muy bien cocidos.
Y el otro principal fue pasta: sorrentinos caseros con masa finita, frescos y con mucho relleno (rúcula y ricota). El plato traía champignones cortados finos y una exquisita salsa cremosa de hongos.
Tienen una pequeña pero muy bien armada carta de vinos con destacadas bodegas como Chakana, Monteviejo, Casarena, Zorzal y Marcelo Pelleriti entre otros. Se puede pedir vinos por copa.
Para terminar pedimos Flan con dulce de duraznos y cáscara
de naranja, y Budín de Pan con frambuesas. Ambos postres deliciosos, y muy
llamativos, verdaderamente tentadores. Quizás muy parecidos en su decoración,
creo que cuando son platos diferentes deben tener presentaciones diferentes…
¿no? Nada importante.
Servicio
Amable, rápido y eficiente (salvo a la hora del postre que se demoraron, y no cambiaron cubiertos con cada paso). Avisaron apenas nos entregaron la carta que no había trucha, y ofrecían como reemplazo otro pescado. También nos informaron sobre cómo estaba compuesto cada plato que consultamos.
Lo que más me gustó: la atención súper amable y cálida de su personal, tanto propietarios como empleados; el pan casero riquísimo; y la relación precio-calidad.
Lo que menos me
gustó: que no hubiera trucha (en La Trucha Tranqui!). La demora para el postre y la mesa
tambaleante, auque estaba acuñada no alcanzó.
El lugar es ideal para pasar el día en familia, o quedarse un fin de semana. El camino por sí solo para llegar y volver es un muy buen programa. Recomiendo de ida tomar por el camino de Colonia Las Rosas, calle Tabanera, para luego empalmar la ruta 94 sin pasar por Vistaflores, la arboleda es increíble. El tremendo paisaje y la imponente cordillera con los cambios de color según la hora del día, son el mejor acompañamiento para un buen vino y un rico plato.
Una vez más me enamoré de Tunuyán.
INTO
ÚTIL
Opuntia Restaurant y Casa de té (Opuntia
es el nombre de un cactus)
. Dirección: Complejo
La Trucha Tranqui en la Ruta 94, Tunuyán, Mendoza GPS: S 33º 26’ 5,2’’ – W 69º
17’ 52,9’’
. Precio: menú de 4 pasos, sin trucha, $252. Menú de 4 pasos, con
trucha, $285. No incluye bebidas. Menú infantil $100
. Forma de pago: solo efectivo (no hay señal de teléfono). Recordá llevar dinero suficiente.
. Hay Internet WI-FI
. Teléfono: 02622-15465808/ 0261-156381134
. Horarios: sábados y domingos al medio día para almuerzos.
Para tomar el té a partir de las 17 hs. Este finde largo abren también el lunes 25 de mayo. Apurate a reservar.
. Estacionamiento a la sombra
. Lago para práctica de pesca con mosca
. Web: www.opuntia.com.ar

NOTA DE LA REDACCIÓN: esta recomendación es independiente, los restaurantes no pagan por aparecer en este espacio.
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