El sushi nuestro de cada día
El boom del sushi tuvo su apogeo, y si bien fue furor en los 90 este manjar llegó para quedarse. Si bien su origen pertenece a otra cultura, ya podemos decir que también es "nuestro".
Quizás el “sushi con champagne” te suene lejano y lo asocies a la política, pero hoy es un dúo que seguimos consumiendo y amando, aunque también como varios platos japoneses puede acompañarse con sake, ceveza o shochu (un destilado de cebada o camote).
Esta modalidad de comer arroz avinagrado con pescado crudo nació hace muuuuucho tiempo en Japón, hace miles de años.
En oriente es una tradición que pasa de generación en generación, nación antes del siglo IV aC, cuando el pescado se sumergía en arroz para que la fermentación del cereal lo ayudara mantenerse en buen estado. De ser una técnica de conservación, pasó a ser un plato emblemático, casi artístico. Hoy en día además de ser considerado una exquisitez y consumirse en casi todo el mundo , también está en auge su consumo por la tendencia de comer sano, ya que es un alimento equilibrado que provee carbohidratos y proteínas.
En el restaurante Itamae(significa maestro de la cocina japonesa), además de una variada oferta de rolls, niguiris y sashimis, hay una interesante carta de cocina nikkei (fusión de las cocinas peruano – japonesa).
Podés pedir diferentes tipos de tiraditos, ceviches o causas. O si no optar por un plato peruano como un lomo saltado, o uno japonés como las gyozas (empanaditas de cerdo u otros rellenos al vapor).
Mi acompañante de lujo fue mi hijo de 14 años, que muere por el sushi y es un consumidor exigente para tan corta edad. El veredicto que dio sobre los rolls coincidió con mi impresión, y fue un pulgar para arriba: piezas bien armadas y presentación prolija. (aunque tampoco morimos de placer ¡ojo!). Pedimos la selección "Classic" que son los rolls más simples y tradicionales (Philadelphia, California, New York y Sake maki)
Me parecieron deliciosas las gyozas que llegaron como entrada, rellenas de carne de cerdo a la plancha y con salsa tonkatsu (agridulce similar a la barbacoa con un toque picante).
Me sorprendió lo rico que estaba el tacu tacu, plato típico peruano que lleva arroz y porotos negros o frijoles. Esta versión vino con una gran cantidad de langostinos flambeados y fideos de arroz. El primer bocado reconozco que no era lo que esperaba, porque el arroz estaba un poco seco. Este plato originalmente es así, seco y un poco pastoso, pero suele llevar una salsa a base de manteca, que en este caso no la tenía (era poca la crema que anunciaba la carta). Pero luego de ese primer bocado, me gustó tanto que no pude parar hasta terminármelo: el suave picor del ají panca, el gustito del ajo salteado, y el inconfundible sabor del cilantro colaboraron para finalizar felizmente con todo. Mi hijo ayudó con los langostinos, por supuesto.
En cuanto a la ambientación tengo que decir que es muy cálida, con las paredes color naranja no podía ser de otra manera. La iluminación me hubiera gustado un poco más suave, de ese modo lucirían aún más las hermosas lámparas en forma de jaulas y el delicado cieloraso simulando un tejido similar al de vaporeras de bambú. Las velas en escalera suman puntos, una belleza.
A veces uno espera de este tipo de restaurant una música chillout o zen, pero no fue el caso. La selección de canciones pop fue agradable, pero bastante enérgicas y para nada relacionadas a la cultura peruana o japonesa.
La mesa muy simple y prolija, con bella vajilla color verde y palillos (hashi) al tono. Mantel de papel blanco, mesas de madera oscura y servilletas de tela con el logo bordado. Impecable.
Lo que más me gustó: la relación precio – calidad, y el servicio. Súper capacitada la moza, y la salida de platos rapidísima, a restaurante lleno.
Lo que menos me gustó: el arroz seco del tacu tacu (aunque riquísimo), las mesas muy juntas (se escuchaban las conversaciones de los vecinos), y las velas con un leve perfume (¡no deben ser aromáticas en un restaurante!)
Precio: para dos, con entrada compartida, dos platos principales, un postre y bebidas, nos gastamos $550 más propina.
Si te gusta el sushi y la cocina peruano-japonesa, no esperes a una ocasión especial, disfrutá estos platos cada vez que puedas aprovechando que Itamae está abierto todos los días y tiene promociones de almuerzos ejecutivos
INFO ÚTIL
Itamae Sushi
. Dirección: Montevideo 708, Mendoza.
. Teléfono para reservas y delivery: 0261 425 1170 / 429 4985
. Días y horarios de atención: todos los días desayuno desde las 9 hs, almuerzo y cena, menos los domingos que hay solo cena desde las 19:40 hs.
. Forma de pago: efectivo y tarjetas
. Precios: entradas de $60 a $150, principales de $110 a $160, rolls 8 piezas de $100 a $135, mix de sushi de $130 a $220 las 16 piezas. Podés descargar la carta desde la web www.itamae.com
. Cobran servicio de cubierto $15. Incluye agua y entremés de recepción (zanahorias y queso crema condimentado), y su reposición. Es normativa de la franquicia, aunque en Mendoza no hay legislación al respecto.
. Mesas al aire libre en la vereda
. Cámaras de seguridad
. Opciones para celíacos (aunque no hay cocina separada)
. Happy hour de cocktails a las 22 hs / 25% descuento mujeres los miércoles
. Delivery y take away
NOTA DE LA REDACCIÓN: esta recomendación es independiente, los restaurantes y/o bares no pagan por aparecer en este espacio.
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