Tips y secretos para cocinar al wok
Pocas veces las palabras ‘bajo en grasas’ y ‘delicioso sabor’ coinciden en una misma receta. Algo que saben bien quienes, por un motivo u otro, se ven obligados a seguir una alimentación liviana.
Sin embargo, lo cierto es que sí es posible disfrutar cada día de un menú sabroso a la par que saludable. Un buen ejemplo de ello nos lo ofrece la cocina con wok. Pero... ¿en qué consiste exactamente esta manera de preparar los alimentos? En realidad el wok no es más que una sartén estrecha por la base y ancha por arriba, muy utilizada en la gastronomía oriental y que, poco a poco, ha ido ganando un buen número de fieles seguidores en Occidente.
La clave para conseguir los mejores resultados es el uso que de esta peculiar sartén se hace. Estos son algunos consejos prácticos:
-Primero se deben echar en la sartén aquellos productos que requieran una cocción más prolongada. Aunque en realidad sea un salteado, también se puede añadir algún toque de vino o salsas ligeras, incluso un poco de ajo picado al principio. Es muy importante remover frecuentemente para conseguir que todos los alimentos se cocinen por igual.
-Cuando acabe de utilizar el wok, recordá limpiarlo todavía en el fuego con agua y un cepillo (suave si tiene superficie antiadherente y de púas si es de hierro). Séquelo y pase papel de cocina embadurnado con unas gotas de aceite por toda su superficie, para que se conserve en perfecto estado hasta la siguiente utilización.
Se venden principalmente cuatro tipos de wok:
1- El antiadherente
Pro: Nada se pega y son fáciles de limpiar
Contra: El teflón no es buen transmisor del calor por lo que no vas a lograr un buen dorado. Además, es indispensable que lo uses con utensilios de madera o silicona porque sino se raya.
2- El de acero inoxidable
Pro: Calienta mucho y es excelente para dorar.
Contra: Se calienta tan rápido que si no tenés cuidado con la intensidad del fuego a la hora de cocinar, se te puede quemar todo.
3- El de hierro
Pro: El hierro se calienta muy bien y mantiene la temperatura durante mucho tiempo, y esto es excelente.
Contra: Es pesadísimo y muy incómodo para saltear.
4-El tradicional chino (fabricado en acero carbónico)... ¡Mi preferido!
Pro: Calienta muy bien, alcanza la temperatura ideal para dorar sin quemar las preparaciones.
Contra: Hay que conservarlo de manera especial para prolongar su vida y evitar el óxido.
Normalmente los woks deben ser "curados" antes de ser usados. A continuación te cuento cómo hacerlo.
Cómo curar y conservar un wok (para los de acero carbónico)
• Empezar por calentar el wok a alta temperatura hasta que esté extremadamente caliente. Dejarlo enfriar lo suficiente para poder tocarlo y fregarlo a fondo con agua templada y jabón, utilizando un estropajo o un cepillo . Volver a poner al fuego para secar.
• Con un papel de cocina, untar la superficie del wok con aceite vegetal y calentar hasta que el aceite humee. Así se evita el óxido y se crea una capa antiadherente. Dejar enfriar el wok y secar el posible exceso de aceite antes de guardarlo, ya preparado para su uso.
• Después de usarlo, limpiarlo con agua caliente, sin detergente, con un cepillo duro para eliminar los restos. Secar bien y untar el interior con un papel de cocina mojado en aceite. Repetí esto cada vez que uses el wok y terminarás creando una capa antiadherente suave y brillante. Wow!
• Si el wok se te oxida, rascar el óxido y volver a prepararlo con aceite.