Sabañones: por qué aparecen con el frío y qué hacer para aliviar esta dolorosa afección
El descenso de las temperaturas trae consigo una molestia frecuente en manos y pies. Los sabañones pueden causar dolor, picazón e inflamación.
Aunque no representan un problema grave para la salud en la mayoría de los casos, los sabañones pueden generar dolor, ardor y picazón.
CanvaCon la llegada de las bajas temperaturas, muchas personas comienzan a experimentar una afección tan común como molesta: los sabañones. Se trata de una reacción inflamatoria de la piel que aparece tras la exposición al frío y que suele afectar principalmente los dedos de las manos, los pies, las orejas y la nariz.
Aunque no representan un problema grave para la salud en la mayoría de los casos, los sabañones pueden generar dolor, ardor, picazón e incluso dificultar actividades cotidianas cuando las lesiones son más intensas.
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Qué son los sabañones
Los sabañones, conocidos médicamente como perniosis, son una respuesta anormal de los pequeños vasos sanguíneos frente al frío. Cuando una persona se expone a bajas temperaturas, los vasos sanguíneos se contraen para conservar el calor corporal. Sin embargo, en algunas personas esta respuesta provoca una inflamación localizada cuando la zona vuelve a calentarse.
Como consecuencia, aparecen áreas enrojecidas o violáceas, inflamadas y sensibles al tacto.
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Cuáles son los síntomas más frecuentes
Los síntomas suelen manifestarse pocas horas después de la exposición al frío y pueden durar varios días o incluso semanas.
Entre los signos más habituales se encuentran:
- Enrojecimiento o coloración violácea de la piel.
- Hinchazón en dedos de manos o pies.
- Picazón intensa.
- Sensación de ardor o quemazón.
- Dolor al tocar la zona afectada.
- Aparición de pequeñas ampollas o lesiones en casos más severos.
Los dedos de los pies suelen ser una de las áreas más afectadas debido a la dificultad para mantener una temperatura adecuada durante los meses de invierno.
Quiénes tienen más riesgo de sufrir sabañones
Si bien cualquier persona puede desarrollarlos, existen grupos que presentan mayor predisposición. Las mujeres, las personas con bajo peso corporal, quienes tienen problemas de circulación sanguínea y aquellos que permanecen largos períodos expuestos al frío son quienes más frecuentemente consultan por esta afección.
También pueden aparecer en personas que trabajan al aire libre o en ambientes con bajas temperaturas.
Cómo prevenir los sabañones durante el invierno
La mejor estrategia es evitar cambios bruscos de temperatura y proteger adecuadamente las extremidades.
Los especialistas recomiendan:
- Utilizar guantes, medias térmicas y calzado adecuado.
- Mantener las manos y los pies secos.
- Evitar permanecer mucho tiempo en ambientes muy fríos.
- No acercar directamente las extremidades a fuentes intensas de calor.
- Realizar movimientos frecuentes para estimular la circulación.
Una recomendación importante es calentar progresivamente las zonas expuestas al frío, ya que el calentamiento brusco puede favorecer la aparición de los síntomas.
Cuándo consultar al médico
En la mayoría de los casos, los sabañones desaparecen espontáneamente cuando mejora la temperatura ambiente y se protege adecuadamente la piel. Sin embargo, es recomendable consultar a un profesional de la salud cuando las lesiones son recurrentes, muy dolorosas, presentan ampollas o no mejoran después de varias semanas.
También es importante buscar atención médica si aparecen signos de infección como pus, aumento importante de la inflamación o fiebre.
Un problema frecuente durante las olas de frío
Aunque suelen asociarse a climas extremos, los sabañones también son habituales durante los inviernos mendocinos, especialmente en jornadas con temperaturas cercanas a cero grados o en personas que pasan varias horas al aire libre.
Por eso, además de abrigarse correctamente, prestar atención a las primeras señales del cuerpo puede ayudar a evitar que esta molesta afección convierta el invierno en una experiencia mucho más incómoda de lo necesario.



