Por qué tu espacio se siente "casi": los detalles que faltan
Muchos hogares fallan en los últimos detalles, ese 10% "invisible" que convierte una habitación en un espacio verdaderamente terminado.
No acertar en los detalles hace que un espacio se perciba inacabado. . Créditos: R. B. Knipstein/T. Trigg
R. B. Knipstein/T. TriggEse momento incómodo después de amueblar una habitación, en el que todo está “bien” pero el espacio no emociona es más común de lo que parece. Es que si bien tras elegir un sofá y acomodar una alfombra la habitación puede lucir correcta, le está faltando esos detalles que le dan vida al espacio.
Es que lo que se espera es la transformación total de la habitación y lo que le está faltando es el peso visual, la textura y los pequeños objetos que resultan decisivos para cualquier ambiente.
Porque falta un ancla visual
¿De qué se trata esto? Se trata de que a la habitación le está faltando un elemento que le dé presencia y ordene la escena, como lo pueden ser una mesa de centro, una lámpara escultórica, una obra de arte con colores profundos o un textil oscuro. Cuando esta ancla visual está faltando lo que se percibe es un ambiente disperso. En cambio, con el ancla visual lo que se percibe en el espacio es claridad, profundidad y armonía.
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Sin un punto de apoyo, una habitación carece de gravedad: todo se percibe con elegancia y nada destaca. Créditos: R. B. Knipstein/T. Triggs
Textura, la fórmula para un ambiente terminado
La textura aporta contraste e impide que la habitación termine siendo un espacio plano. ¿Cómo sumar textura? Con madera rugosa, metal negro o cepillado, cerámica artesanal y tejidos gruesos. Efecto inmediato: lo que se percibe es más riqueza visual, sin cambiar los muebles.
Muchas habitaciones resultan monótonas porque se aferran a una sola familia de texturas. La dimensión proviene del contraste: la textura es lo que le da profundidad e interés a un espacio. Créditos: C. Stark/T. Triggs
El desorden "suave" que humaniza
Son los objetos que aportan humanidad y calidez, y contribuyen a completar sin saturar el espacio. Estos objetos son los libros, macetas con plantas que aporten personalidad, una vela escultórica y hasta puede ser un instrumento musical. La idea es que sean tres objetos que tengan alturas distintas y materiales distintos.
Para que una habitación parezca propia la magia no está en comprar más, sino en elegir las capas finales adecuadas. Créditos: R. B. Knipstein/T. Triggs