Pequeños artistas, grandes mensajes: todos los Sociales de un momento tierno en el Le Parc
Los pequeños artistas de Piojos Taller de Arte inauguraron “No hay planeta B”, una exposición que transforma la crisis climática en color, materia y emoción.
Los pequeños artistas juntos a los profes del taller Daniela Valdez y Claudio Escobar. Mirá la galería de imágenes al final de la nota.
Esta vez, la advertencia sobre el cambio climático no apareció en un informe ni estuvo acompañada por cifras. Llegó convertida en manchas, texturas y explosiones de color creadas por 42 pequeños artistas que encontraron una forma de expresar sus preocupaciones sobre el futuro del planeta.
El Espacio Cultural Julio Le Parc fue escenario de la inauguración de “No hay planeta B”, la nueva exposición colectiva de Piojos Taller de Arte. La muestra reunió las producciones realizadas por sus alumnos alrededor de una pregunta que atraviesa a todas las generaciones: ¿qué podemos hacer para proteger el único hogar que tenemos?
Una mirada infantil sobre el cambio climático
Las obras no buscan representar de manera literal incendios, inundaciones o paisajes dañados. Los alumnos eligieron la abstracción para traducir aquello que el cambio climático les provoca: temor, incertidumbre, esperanza y deseo de transformación.
El trabajo del artista mendocino Eduardo Hoffmann funcionó como punto de partida para explorar otras posibilidades del lenguaje visual. A partir de esa referencia, los chicos experimentaron con la materia, el movimiento, las formas y la intensidad cromática.
El fuego, el agua y la naturaleza aparecen sugeridos mediante colores, ritmos y superficies. Cada composición ofrece una respuesta diferente y demuestra que la infancia también observa lo que sucede a su alrededor, formula preguntas y construye sus propias interpretaciones.
La propuesta evita bajar un mensaje cerrado. En cambio, invita a detenerse frente a cada obra y descubrir cómo una preocupación compartida puede adoptar múltiples formas. El arte se convierte así en un territorio desde el cual pensar el presente y ensayar nuevas maneras de relacionarse con el ambiente.












