Mendoza honra a la Virgen del Carmen de Cuyo, Patrona del Ejército de los Andes
Cada 8 de septiembre, la provincia rinde homenaje a la Virgen del Carmen de Cuyo que San Martín designó Patrona de su ejército en 1817. Conocé más en la nota.
Cada 8 de septiembre se celebra a la Virgen del Carmen de Cuyo.
Cada 8 de septiembre, la provincia de Mendoza celebra a su patrona, la Virgen del Carmen de Cuyo, una advocación mariana que es un emblema de la identidad cuyana y un símbolo fundamental de la historia argentina, porque su figura está ligada a la gesta libertadora que encabezó el general José de San Martín, quien en 1814 la designó Patrona de su ejército y, junto a su Estado Mayor, le otorgó el título de Generala.
Cabe destacar que el 8 de septiembre se celebra el día de la Virgen del Carmen de Cuyo porque en esa fecha, en el año 1911, la histórica imagen fue coronada solemnemente por mandato del Papa Pío X

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Conocé la historia de la Virgen del Carmen de Cuyo
Los orígenes de esta devoción se remontan a la Europa medieval y su llegada a América tuvo lugar a mediados del siglo XVI, mientras que en Mendoza ya durante el siglo XVIII existen registros de su culto, y la tradición atribuye su llegada a don Pedro de Núñez, un hombre de fortuna y gran piedad. Fue instalada inicialmente en el templo de los Padres Jesuitas, pero tras la expulsión de la orden en 1776, la imagen fue trasladada a la iglesia de San Francisco, donde más tarde ocurriría uno de los episodios más significativos de la historia nacional.
La ceremonia central de consagración se realizó el 5 de enero de 1817, cuando San Martín entregó su bastón de mando a la Virgen en un acto de gran solemnidad, y durante esa misma celebración se bendijo la Bandera de los Andes, en medio de los vítores del pueblo, los acordes de la banda militar y una salva de veintiún cañonazos.
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Aquel momento quedó grabado en la memoria colectiva como uno de los pasajes más emotivos de la epopeya sanmartiniana, porque el Libertador no solo supo organizar a los hombres de Cuyo en un ejército formidable, sino que también entendió la necesidad espiritual de sus soldados, profundamente devotos de la Virgen del Carmen.
Tras los triunfos militares que aseguraron la independencia, San Martín volvió a entregar su bastón a la Virgen, pero esta vez en un gesto silencioso y austero, y sus palabras, que han llegado hasta nuestros días, expresaban su agradecimiento: “la protección que ha prestado al Ejército de los Andes su Patrona y Generala la Virgen del Carmen es demasiado visible”.
Tanto el bastón como la carta escrita por el Libertador se conservan en el Camarín de la Virgen, en el templo de San Francisco, como prueba tangible de aquel vínculo entre la fe y la libertad, mientras que la imagen está acompañada por las banderas de Argentina, Chile y Perú, en reconocimiento a su condición de Patrona de las tres naciones.
Hoy, la conmemoración del 8 de septiembre reúne a fieles, devotos e instituciones para renovar el homenaje a la Virgen del Carmen de Cuyo, y su figura sigue conectando el sentimiento religioso con la memoria histórica, recordando que la independencia se logró también con símbolos que inspiraron valor y esperanza.

