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La cocina argentina se destaca en un ranking mundial con el sello de Mendoza

En el ranking 2025/2026 de Taste Atlas, la cocina argentina ocupa un lugar destacado y los productos de Mendoza fueron clave para su proyección global.


Cada año, el sitio especializado Taste Atlas publica su ranking de "Las 100 mejores cocinas del mundo", una radiografía global construida a partir de la experiencia de millones de comensales, viajeros y especialistas. La edición 2025/2026 se elaboró sobre la base de 590.228 calificaciones válidas correspondientes a 18.912 alimentos, un volumen que permite detectar no solo las cocinas más valoradas, sino también los productos, regiones y tradiciones que sostienen su prestigio.

En esta edición, los diez primeros lugares fueron ocupados por Italia, Grecia, Perú, Portugal, España, Japón, Turquía, China, Francia e Indonesia, con puntuaciones que oscilaron entre los 4,64 puntos del primer puesto y los valores apenas inferiores del resto del podio: en el puesto 100 quedó la cocina chipriota con 3,90 puntos. En ese contexto altamente competitivo, la cocina argentina alcanzó el puesto número 26, con una calificación promedio de 4,27, consolidando su presencia dentro del selecto grupo de las cien cocinas más valoradas del planeta.

Más allá del lugar en la tabla, el informe de Taste Atlas permite leer en profundidad qué productos, platos y territorios explican ese reconocimiento. Y allí, Mendoza aparece como una de las provincias que más aporta al prestigio contemporáneo de la gastronomía argentina.

fuente y fonda

Fuente y Fonda está entre los locales destacos de la guía.

Argentina en el ranking: tradición, identidad y productos

Taste Atlas no evalúa a las cocinas nacionales como abstracciones, sino como universos vivos construidos por platos emblemáticos, productos regionales y espacios gastronómicos concretos. En el caso argentino, el ranking vuelve a confirmar una identidad forjada en torno a la carne, el trigo, los dulces y los condimentos, pero cada vez más respaldada por productos con origen, trazabilidad y valor territorial.

Entre los 10 mejores platos argentinos figuran clásicos que funcionan como verdaderos embajadores culturales: el asado, las empanadas, la parrilla, la milanesa, el dulce de leche, el chimichurri, las medialunas, el choripán, los alfajores y la milanesa napolitana. Muchos de ellos tienen su expresión más conocida en Buenos Aires, pero su materia prima -carne, harinas, aceites, vinos- se produce en buena parte del país.

Es en ese entramado donde Mendoza se vuelve decisiva, no solo como región vitivinícola, sino como proveedora de aceites de oliva, dulces artesanales y productos de alta calidad que elevan la cocina argentina en la mirada internacional.

terrazas de los nades

Este vino de Terrazas de los Andes recibió 5.0 puntos.

Mendoza: vinos que construyen prestigio gastronómico

Uno de los aspectos más destacados del informe de Taste Atlas es la presencia de numerosos vinos mendocinos entre los mejores productos de la cocina argentina, todos con puntuaciones cercanas al máximo.

Bodegas como Terrazas de los Andes, Catena Zapata, Viña Cobos, El Enemigo, Zuccardi, Finca Sophenia y Matías Riccitelli Wines, entre otras, aparecen mencionadas por etiquetas icónicas que representan distintos terroirs de la provincia: Luján de Cuyo, Agrelo, Gualtallary, Los Chacayes y el Valle de Uco.

Estos vinos no solo acompañan platos emblemáticos como el asado o la parrilla, sino que forman parte del relato gastronómico argentino que circula por el mundo. La viticultura de altura, la búsqueda de identidad por parcela, la adopción de prácticas orgánicas y sustentables y el reconocimiento internacional de sus enólogos posicionan a Mendoza como un pilar fundamental del prestigio culinario nacional.

En el ranking, muchos de estos vinos alcanzan la calificación perfecta de 5.0 puntos, una señal clara de la valoración que reciben por parte de consumidores globales.

aceite de zuccardi

El aceite de oliva de Familia Zuccardi recibió 5.0 puntos.

El aceite de oliva mendocino, un actor silencioso pero clave

Si el vino es la cara más visible de Mendoza, el aceite de oliva virgen extra se consolida como uno de sus grandes aportes silenciosos a la cocina argentina.

Taste Atlas destaca productores como Familia Zuccardi, Viña Las Perdices, Obra Don Bosco, Old Tree Premium y Matices de los Andes, todos con calificaciones superiores a 4,7 puntos. Elaborados a partir de variedades como Arbequina, Arauco y Manzanilla, estos aceites combinan calidad sensorial, identidad regional y prácticas agrícolas responsables.

En la cocina argentina contemporánea, el aceite de oliva mendocino cumple un rol cada vez más relevante: realza carnes, acompaña vegetales, se integra a salsas como el chimichurri y aporta elegancia a platos tradicionales reinterpretados. Su presencia en el ranking confirma que la gastronomía nacional ya no se define solo por la parrilla, sino también por productos de origen cuidado.

Productos dulces regionales que amplían el mapa del sabor

Otro aporte mendocino que aparece en el informe de Taste Atlas es el de los productos artesanales. Marcas como Entre Dos y Chocolezza figuran entre ellos, con alfajores y especialidades que reinterpretan sabores clásicos a partir de materias primas locales.

Estos productos dialogan directamente con uno de los íconos nacionales mejor valorados en el ranking: los alfajores, ubicados en el segundo puesto entre los mejores platos argentinos. La presencia de productores mendocinos en esta categoría refuerza la idea de una cocina argentina diversa, donde la identidad se construye tanto desde lo tradicional como desde lo regional.

Espacios gastronómicos y cocina de raíz

En el apartado de mejores lugares para comer en Mendoza, Taste Atlas destaca a Fuente y Fonda, con una calificación de 4,5 puntos. Recomendado por la periodista Nell McShane Wulfhart, el restaurante es valorado por su cocina de raíz, platos abundantes y una estética que remite a la mesa familiar.

La mención especial a la milanesa napolitana como plato destacado conecta a Mendoza con uno de los grandes clásicos del ranking argentino, demostrando cómo las recetas populares adquieren nuevas lecturas según el territorio y el contexto cultural.

fuente y fonda

La milanesa a la napolitana, el plato que destacaron de Fuente y Fonda.

Mendoza y el futuro de la cocina argentina

El puesto 26 de la cocina argentina en el ranking mundial de Taste Atlas no es un punto de llegada, sino una fotografía de un proceso en evolución. En esa construcción, Mendoza aparece como uno de los territorios que más contribuyen a modernizar y jerarquizar la gastronomía nacional, aportando productos reconocidos, identidad de origen y una fuerte articulación entre cocina y paisaje.

Vinos de clase mundial, aceites de oliva premiados y una gastronomía que dialoga con la tradición explican por qué la cocina argentina sigue ganando prestigio global. Y también por qué, dentro de ese mapa, Mendoza se consolida como una de las provincias que mejor expresa el potencial gastronómico del país ante los ojos del mundo.