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El pueblo del norte neuquino que guarda uno de los paisajes más imponentes de la Patagonia

Varvarco es un pueblo del Alto Neuquén rodeado de montañas, ríos y paisajes volcánicos, con una fuerte conexión con el Domuyo.

Varvarco es un pueblo del Alto Neuquén rodeado de montañas y ubicado cerca del Domuyo.

Varvarco es un pueblo del Alto Neuquén rodeado de montañas y ubicado cerca del Domuyo.

Turismo Neuquén

La ruta empieza a cambiar mucho antes de llegar. En el norte neuquino, los valles se vuelven más amplios, las montañas ganan presencia y el paisaje empieza a mostrar una Patagonia menos conocida. Allí aparece Varvarco, un pueblo chico, rodeado de ríos y ubicado en una de las zonas más impactantes de Neuquén.

La localidad forma parte del Alto Neuquén y se encuentra en la confluencia de los ríos Neuquén y Varvarco. Esa ubicación le da una postal muy marcada: agua clara, montaña alrededor y una sensación de aislamiento que todavía conserva parte del carácter profundo de la región.

Uno de los grandes símbolos del pueblo es el Domuyo, la montaña más alta de la Patagonia, con 4.702 metros. Su presencia domina buena parte del paisaje y convierte a Varvarco en una base natural para quienes buscan acercarse a una zona de volcanes, fuentes termales, valles y caminos de altura.

Los caminos hacia el Domuyo muestran paisajes volcánicos, termas y formaciones rocosas cerca de este pueblo neuquino.

Los caminos hacia el Domuyo muestran paisajes volcánicos, termas y formaciones rocosas cerca de este pueblo neuquino.

El camino hacia el Domuyo es uno de los recorridos más atractivos de la zona. Atractivos como Los Bolillos, Aguas Calientes y Ailinco forman parte del área natural protegida, donde aparecen formaciones rocosas, géiseres, respiraderos y olletas termales.

Pero Varvarco no se explica solo por sus paisajes extremos. El pueblo también mantiene una identidad ligada a la vida rural, las tradiciones del norte neuquino y una forma de habitar la montaña que se aleja de los destinos patagónicos más masivos. Esa combinación le da un perfil más auténtico y menos turístico en el sentido clásico.

La zona también es buscada por quienes disfrutan del senderismo, la pesca deportiva, el campamentismo y los recorridos de naturaleza. Quienes visitan este pueblo lo describen como una experiencia atravesada por montañismo, arqueología, fiestas populares y áreas naturales protegidas como Tromen y Domuyo.

Este pueblo no es muy conocido y tiene paisajes magníficos.

Este pueblo no es muy conocido y tiene paisajes magníficos.

En los alrededores, el paisaje cambia rápido: ríos encajonados, caminos de cornisa, paredones de roca y sectores donde la geología parece quedar a la vista. Esa variedad hace que este pueblo funcione como punto de partida para una escapada distinta dentro de Neuquén.

Por eso Varvarco es una de las joyas menos obvias de la Patagonia argentina. Entre la confluencia de los ríos, la cercanía con el Domuyo y los paisajes volcánicos del Alto Neuquén, este pueblo ofrece una experiencia fuerte, agreste y muy distinta a la de los destinos más conocidos del sur.