El pueblo de Chubut escondido entre montañas y un lago de aguas turquesas
Lago Puelo es un pueblo de la Patagonia rodeado por bosques y cerros, con senderos, playas y uno de los paisajes más impactantes de la Comarca Andina.
Lago Puelo es un pueblo de Chubut rodeado por bosques, montañas y uno de los lagos más llamativos de la Patagonia.
Lago PueloEntre montañas cubiertas de bosque y a pocos kilómetros de un enorme espejo de agua turquesa aparece uno de los rincones más atractivos de Chubut. Lago Puelo es un pueblo patagónico donde las calles tranquilas, las chacras y los productos regionales conviven con un parque nacional que conserva más de 27.000 hectáreas.
La localidad forma parte de la Comarca Andina del Paralelo 42 y se encuentra a 132 kilómetros de Bariloche y a 165 kilómetros de Esquel. El acceso se realiza por la Ruta Nacional 40, completamente asfaltada, y luego por caminos que atraviesan uno de los paisajes más verdes de la cordillera.

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A diferencia de otros destinos patagónicos dominados por el frío extremo, la zona presenta un microclima más benigno. Esta particularidad se explica por la baja altura del valle y por la influencia de las corrientes húmedas que llegan desde el oeste, capaces de sostener una vegetación mucho más frondosa.
Un pueblo de Chubut rodeado por bosque y montañas
La vida en Lago Puelo mantiene un fuerte vínculo con la naturaleza. Las construcciones bajas se distribuyen entre árboles, chacras y pequeños caminos, mientras las montañas aparecen prácticamente desde cualquier punto del pueblo. El centro reúne alojamientos, restaurantes, cervecerías y comercios dedicados a los productos regionales. Chocolates, dulces, helados, tejidos, instrumentos y artesanías forman parte de una economía local que también se apoya en la producción de frutas finas, como cerezas, frutillas y frambuesas. Esa escala reducida permite recorrer la localidad sin apuro.
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No existe el movimiento de una gran ciudad turística, aunque la oferta resulta suficiente para organizar una estadía de varios días y utilizar el pueblo como base para conocer otros puntos de la Comarca Andina. El Bolsón se encuentra a pocos kilómetros, mientras que El Hoyo, Epuyén, El Maitén y Cholila permiten extender el recorrido por esta región compartida entre Chubut y Río Negro.
El lago turquesa que cambia por completo el paisaje de Chubut
A solo cuatro kilómetros del casco urbano se encuentra el Parque Nacional Lago Puelo. El área protegida conserva bosques patagónicos, sectores de selva valdiviana, costas, ríos y un lago cuyo color oscila entre el verde y el turquesa según la luz y las condiciones climáticas. Una de sus características más llamativas es la altura. Aunque está rodeado por grandes cerros, el lago se ubica aproximadamente a 200 metros sobre el nivel del mar, uno de los puntos más bajos de toda la Cordillera de los Andes.
Esta condición genera temperaturas más moderadas y permite que durante el verano el agua alcance cerca de 20°. Las playas se convierten entonces en uno de los principales atractivos, con sectores para descansar, nadar o simplemente observar las montañas reflejadas sobre la superficie. El acceso principal cuenta con un área recreativa y un camping agreste. Desde allí comienzan diferentes recorridos a pie y también parten las excursiones lacustres que permiten internarse en paisajes difíciles de alcanzar por tierra.
Senderos para internarse en el bosque de Chubut
El Parque Nacional ofrece caminatas con distintos niveles de dificultad. Algunos senderos son breves y aptos para una salida familiar, mientras que otros requieren varias horas y una mejor preparación física. El Bosque de las Sombras es uno de los paseos más accesibles. El circuito atraviesa un sector húmedo y cubierto por pitras, árboles de troncos retorcidos que forman un ambiente oscuro y silencioso junto al agua.
Otra alternativa conduce al mirador del lago, desde donde puede observarse la playa, las montañas y buena parte del valle. Quienes buscan un recorrido más largo pueden avanzar hacia el cerro Currumahuida, el río Turbio o los senderos próximos a la frontera con Chile.
El parque también protege especies vegetales que casi no aparecen en otros puntos de la Argentina. Entre ellas se encuentran el avellano, el ulmo, el tique y el lingue, además de bosques de pitra y extensos cipresales. En el área viven huemules, monitos de monte, picaflores rubí y patos de los torrentes.

